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13.4.11

¡CHOOOORRRO! VOS, TU VIEJA Y TU PAPUSKI

 


Las imágenes son categóricas. Y máxime si vienen de la mismísima tevé de Praga. El presidente de la república, sobre todo ahora que no está más la asquerosa dictadura comunista, le gusta expropiar lo ajeno por cuenta propia. Le hizo una lapicera a su colega chileno Sebastián Piñera, que ya no sabía qué boludez decir para tapar el bache y le da por guitarrear con la similitud de los colores de las banderas , y que los dos  países comparten qué yo cuántas cosas, comparten un pomo, si se la  acaba de afanar, le va a tener que prestar la suya para firmar los acuerdos.El viejito, a todo esto, plin, caja. Hay que reconocerlo, la mano sobre el corazón: no tiene el mismo saborcito, así se la hubieran regalado, ¿no?

11.10.10

¿MINERO DE EN SERIO? DOS MINAS, LO MENOS

El Yonni Barrios, de frente, sin botox, con todo el medio siglo, y además electricista y enfermero.
OTRA QUE LA T-130...
Todo venía más o menos bien, si no fuera por esas improvisadas vacaciones con más oscuridad que invierno en Estocolmo, pero temperatura de sauna, y unos 700 metros de cerro puro arriba. A todo el mundo se le dio por hacer algo y no va que a un multimillonario estrafalario, para que todos, el mundo constatara que hasta cuando iba al baño cagaba guita, se cayó por el Campamento La Esperanza, todavía con unas pocas carpitas y pocos periodistas, peló la chequera y se mandó literalmente 33 millonarias a la orden por diez luquitas verdes cada uno. La Martita Salinas, con los 56 bien puestos y redondeados, se presentó al mesón y esgrimió la condición que esgrimen todas las mujeres legales, máxime que andaba dando vueltas por ahí con un cartelito con fotos de los dos juntos desde que se casaron, nada menos que hace 26 años, llenó el formulario con todos los datos como recibo para los impuestos del chabón cuando no va que se le da por aparecer a la Susana, la Valenzuela, apenas 50 pero parece 40, rucia, que también llevaba ese tiempo con una imagen en brazos de la Virgen María del porte de un bebé de dos meses, tercereando al grito de que la estaban timando, ella hacía cinco años que andaba con el Yonni Barrios, por aquel entonces de florecientes 45 y ahora medio siglo recién cumplido, se habían conocido en un curso que había dado la mina en Copiapó, y se armó. Rodaron por el poco fértil suelo atacameño, agarradas de los pelos, al grito de ¡es mío! ¡es mío! y ninguna quiso echar pata atrás. Recorrían el campamento haciendo campaña proselitista y argumentando a toda voz y detalles los derechos soberanos de pertenencia, en cuanto a lo formal y lo fáctico. A todo esto, que ya hacía como diez días que la sonda había hecho contacto con ellos y las comunicaciones, todavía escritas, se volvían cada vez más fluídas, que el pobre Yonni no se enterara del quilombo que se había armado y la que le esperaba. Además de electricista, había sacado a relucir sus dotes de paramédico y les había pinchado los cachetes a todos con vacunas, algunos con otras cosas más, curaciones en las llagas, tomarles varias veces al día la presión a los hipertensos. Un verdadero mesié Curí, el Yonni, y allá arriba las dos leonas dispuestas a no ceder un tranco de pollo y cada una quedarse con lo que estaban convencidas que les pertenecía.
Cuando se supo que los organizadores del rescate iban a permitir a una sola persona esperar a la Cápsula Fénix que traía al ser querido a la superficie, afloraron la sonrisa en los cretinos, se frotaron las manos, a quién le iba dar el Yonni el privilegio y después las dos horas a solas en el container. ¿Religiosos 60 minutos para cada una? Pero ayer la Martita juntó todas sus pilchas y se despidió de todos. Se volvía a Copiapó. Dentro de un rato iba a tener la videoconferencia y le iba a cantar las cuatro frescas, que ni se le ocurriera pasar por el hogar legal, que tocara el timbre y le iba a revolear hasta las jeringas y enemas y termómetros por la ventana.
Se fue.
Cuando la prensa de todo el mundo, al conocer el dato, incluso desde aquí estábamos seguros que no iba querer salir, que se iba a quedar con asilo diplomático o que al salir arrancaría a los pedos, desierto de Atacama adentro, dos mujeres juntas después de tanto encierro, oscuridad y baño turco, no había derecho. Se iría a disfrutar solo, sobre todo las seis semanas que ofrecieron en el Mare Nostrum, todo pago, los cumpas mineros griegos. La Martita contó que no soportaba que hubiera pedido que al llegar la cápsula que le tocaba estuvieran las dos, a él le sobraba cariño: "Qué se cree, el fresco", le llamearon los ojos. "Ya está bueno." Nos jodió a todos. Un calzonudo, el Yonni.
Y ahora, desde las 00:00 del miércoles 13, la Susana, la Muleto, la Otra como habían llegado a decirle, quedó con el Nº 1 en la cola, con perdón de la expresión, y la otra, pero la legalmente verdadera, la Martita, la oficial, con los abogados para el 50% de los gananciales en los Tribunales. Por lo menos la jarana y los chistes no tienen la sombra de los chicos. No hay hijos con ninguna de las dos. Ahora falta saber lo que opinan los otros 32 cuando se enteren a quién le entregaron inocentemente los cachetes para las inyecciones. Ya lo dijo Cadícamo en un tango: "Nunca faltan encontrones cuando un pobre se divierte."

El dilema draconiano, en tono de chachota, llegó a la prensa. Pero Martita, a la derecha, abandonó el ruedo.

7.10.10

JORGE MARIO PEDRO VARGAS LLOSA - PREMIO NOBEL DE LITERATURA 2010

Con la piel color latinoamérica, como hubiera dicho Alfredo Zitarrosa, y las dos caras del arequipeño.
LA TIA JULIA SE QUEDO EN LA CIUDAD Y CON LOS PERROS

A mitad de camino entre los 74 y 75 años, con una obra de un tono sostenido, sin altibajos, por fin la Real Academia Sueca se acordó de otorgarle el galardón a un peruano, sí, por problemas de geografía polìtica, pero un reconocimiento máximo del que no le otorgó nunca a otro cholito de marca mayor como el poeta César Vallejos que hace mucho se fue morir a París de un jueves del que tenía el recuerdo. Ahora resulta que encuentran que nadie como él ha sabido hacer semejante cartografía del poder y el desventurado camino de la derrota del individuo. En suma, no es tratar de auparse y salir en la foto, pero en el reconocimiento a Marito también está el de todas las letras latinoamericanas. Todavía sorprendido, abochornado por la designación, uno de sus primeros recuerdos fue por la infame postergación que sufriera Jorge Luis Borges.
Nacido en las áridas alturas de Arequipa el domingo 28 de marzo de 1936, sus primeros años en el planeta no fueron la felicidad y el disfrute. Para él, por lo menos. Porque para los otros mortales quedó clavado como un puñal de madera La ciudad y los perros, su recuerdo lacerante del paso por el liceo militar luego de un pasado infantil y preadolescente por Cochabamba, Bolivia. Ya había surgido a la palestra literaria con los cuentos de Los jefes y diez años después de su primer libro, la técnica de hojaldre con narra y rompe las barreras del tiempo y el espacio en Conversación en la Catedral lo consagran dueño de una maestría singular en el dominio del idioma.
En La tía Julia y el escribidor va a quedar un humor delirante exorcismos personales varios del escándalo que produjo el todavía adolescente en la fruncida, pseudo rancia e hispánica sociedad limeña, casándose con una veterana diez años mayor. Pero también las consideraciones non sanctas hacia los hermanos bolivianos donde había pasado una temporada de su niñez, unas aguafuertes de la imagen argentina for export que indudablemente de tan valederas no son muy reconfortantes por el ego y otra vez la maestría de sacar en medio del delirio la magia de un género absolutamente menor como el radioteatro. Para los amantes de lo testimonial, en el capítulo 16 sus buenas relaciones con la clase dominante de su país y en particular con el presidente de entonces, Belaunde Therry, en el capítulo 16, enmascarada con toda la potencia de las metáforas y analogías aparece nítida la foto de la masacre del Estadio Nacional, en mayo 1965, durante las eliminatorias preolimpicas que no dejaron terminar el partido Perú-Argentina y va a quedar en la misma eternidad que sus TXTs si fueron 700 o casi un millar los muertos.
El cholito sabe mucho de muchas cosas. Pero también sabe de fútbol. No del que quisieran los que tienen un pañuelo con cuatro nudos en el cerebelo. Si no del fútbol como quizá la más grande puesta en juego de la condición humana. Por eso, como un modesto homenaje y para de alguna manera adherirnos a los festejos, se improvisó en una edición en PDF del artículo publicado en El País y difundido por toda la red de cotidianos latinoamericanos, a la que se puede saltar con un link que está más abajo. Ocurrió que desde su casa entonces en Londres, en el televisor vio cómo un distinguido, decentre y bien bañado vecino le pateaba la cabeza en el suelo a un marroquí. Pedanterías aparte, fue un honor quedar, después de unos cuantos años en hosca soledad negadora, junto a Vargas Llosa en el sostén de que hay una violencia que le es propia al fútbol, que los barras no son emergente de ningún orden social injusto, menos que menos una protesta especular, si no, por el contrario, las milicias vocacionales para abulonar más el capitalismo liberal y un uso del concepto antropologico de potlash que no se veía desde Johan Huizinga. El fútbol, todo, es un gigantesco y siniestro potlash. Alguien lo tenía que decir por fin con todas las letras y suman legión los que deben haber querido, empezando por los chovinistas futboleros de Lima, El Callao y alrededores que hubieran querido hacer lo mismo con la extremidad más alta del miraflorino.
Con respecto a Argentina, últimamente expresó en forma pública su estupefacción ante el hecho incontrastable de que no le encuentra explicación a cómo, en cincuenta años, se puede llegar a destruir un país tan bello y rico como el que él conociera otrora. Lo bueno del caso es que nosotros tampoco se lo podemos explicar. O no queremos. O no podemos. Nos calificó de país indescifrable que a pesar de la población cultura e inteligente con que cuenta persiste en el error, quizá -no lo dijo- empecinada a mostrarle al mundo que el error no es tal y que los equivocados son todos los otros. Para él el error se llama peronismo y del matrimonio K mejor ni hablar, porque como dirían acá podrá escribir bien y ser culto, pero a los movimientos nacionales y populares no los entiende nadie, no hay literatura europea al respecto. Ver las declaraciones no carentes de bronca, por cierto.
Desde un nanosegundo antes que se supiera la noticia ya se estaban chairando las dagas para pasarlo a degüello y las facturas indexadas de su deserción en el apoyo a la Revolución Cubana, en 1971, con el dichoso affaire del poeta Heriberto Padilla, la payasada de una autocrítica que de tal tuvo tan poco que la hizo a pie y su reciente adhesión y alegría por el triunfo del multimillonario chileno Sebastián Pineda, del más rancio cuño liberal, que la llevó a la socialista Michelle Bachelet a ralearlo en el uso de la palabra en un congreso de la lengua pero no a titubear en la firma de un tratado que entregó, como en las mejoras épocas coloniales, riquezas mineras a la Barrick Gold. Otra vez la partición de la realidad y el conocimiento por lo faccioso. A Vargas Llosa le dieron el Nobel por reaccionario, por impenitente defensor del neoliberalismo después de haber estado alistado, como lo estuvo, con el socialismo y la Casa de las Américas de La Habana. Unos patrones de pensamiento enclenque que llevarían a concluir que a Pablo Neruda se lo dieron por haber muerto afiliado al Partido Comunista chileno, saberse que ya tenía cáncer y Salvador Allende acababa de nombrarlo embajar de la vía democrática al socialismo en París, que era uno de sus grandes sueños. No por haber escrito el Canto General o Alturas de Machu Pichu y algunas cosas más, como una Canción Desesperada después de unos 20 poemas de amor que recitan hasta las empleadas domésticas. No. Mejor dejar de lado este ejemplo porque la estantería se viene abajo cuando no se puede explicar por qué entonces no se lo dieron a un hombre tan francamente de derecha, a veces revulsivamente reaccionario, como Jorge Luis Borges.
Con orgullo y de una sola vez, porque la belleza no puede ser si no revolucionaria: el arequipeño Jorge Mario Vargas Llosa, para orgullo de todos los nacidos al sur del Río Bravo, es el nuevo Premio Nobel de Literatura. Salud y gracias para el que cuando empezaba a sonar un poquito dijo tener conciencia de su total falta de talento y que por ese motivo, como la falta de talento sólo puede ser suplida por el trabajo, escribía todos los días ocho (8) horas como un obrero metalúrgico o un albañil. Según él, con esa impecable maestría en la economía de los vocables y la claridad de los conceptos, también supo decir, "cada vez que me encuentro con un libro que captura mi atención, que me arranca de mí mismo y me hace vivir experiencias extraordinarias (una gran novela, una gran obra de teatro, un ensayo muy brillante, por ejemplo), siento una enorme gratitud por haber aprendido a dominar esa operación mágica, gracias a la cual convertimos las letras, las palabras, las frases en imágenes, en experiencias que se incorporan a nuestras vidas y la enriquecen.”
Nosotros también y más de una vez gracias a vos, Marito, aunque si nos metemos en política nos agarremos de los pelos. Gracias por una obra tan descomunal.

A título de información la vamos a listar a continuación:
  • Los jefes (1959);
  • La ciudad y los perros (1963);
  • La casa verde (1966);
  • Los cachorros (1967);
  • Conversación en La Catedral (1969);
  • García Márquez: historia de un deicidio (1971);
  • Pantaleón y las visitadoras (1973);
  • La orgía perpetua: Flaubert y Madame Bovary (1975);
  • La tía Julia y el escribidor (1977);
  • La señorita de Tacna (teatro, 1981);
  • La guerra del fin del mundo (1981);
  • Kathie y el hipopótamo (teatro, 1983);
  • Contra viento y marea (1983);
  • Historia de Mayta (1984);
  • La suntuosa abundancia (ensayo sobre Fernando Botero, 1984);
  • La Chunga (1986);
  • ¿Quién mató a Palomino Molero? (1986);
  • El hablador (1987);
  • Elogio de la madrastra (1988);
  • El pez en el agua (1993);
  • El loco de los balcones (1993);
  • Lituma en los Andes (1993);
  • Los cuadernos de don Rigoberto (1997);
  • Cartas a un joven novelista (1997);
  • La fiesta del Chivo (2000);
  • El paraíso en la otra esquina (2003);
  • Travesuras de la niña mala (2006);
  • El sueño del Celta, todavía inédita y cuya temática es un relato de corte histórico que recrea la vida del irlandés Roger Casement, cónsul británico en el Congo a principios del siglo XX y amigo del escritor polaco Joseph Conrad;
  • S.E.u O.
También a título de difusión para los que quieran bajarse un variado surtido de las obras del peruano, artículos, papers, ensayos, todo gratis y en PDF, vayan al sitio donde rebalsan con un clic en el subrayado.
Ahora, para leer online lo prometido más arriba, en cuanto a fútbol y demás, también el gasto de un clic y a disfrutarlo.

3.10.09

LA MECHE NACIO INMORTAL Y SIEMPRE DE GIRA

En vivo, Estadio Nacional, Santiago de Chile.