3.10.09
22.9.09
CARTAS DESDE LA TIERRA
(Envío de Carlos Penelas.)
15.9.09
CHE, TULA: DALE AL HIMNO A LA ALEGRIA...

En una carta a Roland Barthes el célebre novelista Albert Camus le dice que “lejos de sentirme atado a un destino de soledad, tengo la sensación de vivir para y por una comunidad. Y más adelante, refiriéndose a su obra La Peste , expresa de los amantes: hay una virtud común entre ambos: la fraternidad activa, que a fin de cuentas ninguna historia puede olvidar.”
Hace pocos años se dio a conocer una encuesta sobre el perfil del argentino y la argentina promedio, de Capital y el Gran Buenos Aires. Se trata de una pareja con dos hijos, el hombre gana alrededor de 820 pesos al mes, la mujer un poco menos, alrededor de 540 pesos. Se sabe que los jefes de hogar y las víctimas de homicidios o accidentes son, en su mayoría, hombres. El argentino medio sabe de deportes y del control remoto que tonifica su pulgar, pues el hombre promedio dedica su tiempo libre en un ochenta por ciento a ver televisión. La televisión por cable hizo estragos a muchos videoclubes. Dada la crisis social, económica (desempleo, corrupción, sindicalistas con veinte años en el poder, derrotas de la selección argentina en fútbol, desaparición repentina de Maradona, insultos y mistificaciones, etc.) el sexo, para el argentino promedio, dejó de ser una pasión de multitudes. Este hombre trabaja más de 45 horas semanales, la mujer lo mismo. En la familia tipo el 90 % de los jefes de tribu tienen enfermedades del corazón. En este panorama alentador ha crecido el índice de prostitución. En nuestro Buenos Aires casi toda variante de sexo está al alcance de la mano. Con sólo discar un número telefónico y pagar tenemos compañía.
El rubro 59 de un diario cuestionado (ahora, no antes) dice: Estoy solita, haceme lo que quieras. también podemos leer eufemismos: Servicios para el hombre y la mujer. Sabemos que la prostitución, junto con las armas y las drogas, es el negocio más importante del mundo. Pero hoy, en Buenos Aires, tenemos una frondosa lista de clasificados que aparecen en casi todos los diarios. Algunos datos, amigo lector: más de 400 por día. A seis pesos la línea común y veinte los fines de semana, si no nos equivocamos son dos millones de dólares de inversión al año en publicidad. Hay para todos los gustos y todos los bolsillos. Un diario popular ofrece 100 avisos en una sección. Parten de diez pesos y tienen el tope en treinta con servicio completo. Otro diario, un poco más importante, atiende a todos los sectores sociales. Las tarifas oscilan entre cincuenta y trescientos. Un periódico financiero, que compran los gerentes, financistas, hombres de negocios, no baja de 150 dólares. Si es modelo de televisión, 300 la hora. O mil pesos la noche. Si se trata de una fiesta, mil.
Amigo lector, los avisos dicen: “Ex modelo”, “ex porno”, “ex famosísima modelo de la T.V .”, etc. Todas las fantasías están cumplidas. Otros avisos dicen: “mucamita” o “mulata completa sus fantasías” o “dulce y monísima” o “te atiendo con delantalcito” o “se ofrece colegiala”, “indiecita tucumana” o “menage á trois” sin explicar si las amigas son lesbianas.
En los últimos dos años las prostitutas porteñas de duplicaron. De 4.000 pasaron a 10.000. Según datos de “Gays por los Derechos Civiles” las travestis que venden su cuerpo están alrededor de 2.000. Los códigos que podemos comentar son: disciplina (se trata de una sesión de sadismo), abadesa (prostituta que trabaja a domicilio), madura (siempre mayor de 45 años), por supuesto existen los disfraces y todas las películas que usted pueda imaginarse.
Alberto Vacarezza se dedicó a recrear máscaras prototípicas de compadres, compadritos, gabiones, paicas y grelas. Compone un arrabal muy particular. El malo es vencido y el bueno se juega para salvar a la muchachita. ¿Quién podría ser el dramaturgo en estos días que refleje nuestra sociedad, una mezcla de Ionesco y Barret? Porque continuamos hablando de peronismo (en el mundo ya nadie levanta banderas en torno a la falangue, al franquismo o al fascismo, ni al stalinismo ni al nazismo) de diferentes modelos que van desde Aloé hasta Moreno, desde López Rega hasta Felipe Solá, desde Vandor hasta Moyano, desde Menem hasta el señor K. Un tema de fe, señalan algunos. Las bases, las bases repiten otros. Como el Papa habla de la grey o un burocrata del PC de las masas. Universales, absurdos, homenajes, tiros, hampa y delincuencia. Y a jugar otra vez al gran bonete, a que el pueblo nunca se equivoca, a que los otros son enemigos de los humildes y por lo tanto son gorilas, vendepatrias y extranjerizantes. No tiene fin. Hace unos días, nuestro querido y admirado Pepe Mujica señaló algo excelente sobre nuestro gobierno: “Dicen que son progresistas, pero uno no puede dejar de recordar que son peronistas”.
Naturalmente, los poetas soñamos con el amor, con mujeres hermosas, con bellas hembras que nos amen en bosques secretos o en playas solitarias. No solamente soñamos con aquellas mujeres, sino que soñamos con palabras, imaginamos climas poéticos, nos despertamos a las tres de la mañana buscando un sustantivo o un adjetivo para cambiar la estética del mundo. Pero también tenemos un sentido social, un sentido de solidaridad, de compromiso, de insumisión. Sin duda, caro lector, debemos cambiar el mundo. Un funcionario de economía de nuestro país afirmó hace diez años: “El problema es la inmoralidad de las masas”. En los diarios leemos de la violencia racial durante la guerra de los balcanes, de las conexiones entre el poder, la droga y el sexo. Muy cerca de aquí, en Pinamar, uno de los mejores fotógrafos del país, que cubría la actividad política y farandulera, fue encontrado asesinado. Estaba esposado y calcinado dentro del auto que usaba para trabajar.. Este claro mensaje fue el primero desde la época de la Triple A , organización parapolicial que nació con Juan Perón. Ahora es la efredina, los medicamentos, las obras sociales. A mirar fútbol, muchachos, a mirar fútbol. Nos sale gratis, todo nos sale gratis. Siempre desde afuera, como cuando debíamos ir de casa al trabajo y del trabajo a casa.
Carlos Penelas
13.7.09
SALEN TRES MANUBENS CALVET MAS
Juan Feliciano Manubens Calvet en su apogeo.29.6.09
BUENO, ALGUN DIA SE IBAN A TENER QUE CAER DEL CATRE
Reproducción facsimilar de la tapa del mamotreto de 428 págs.18.6.09
"POR LOS FRUTOS LOS CONOCEREIS"
El pasado 10 de junio una Cámara en lo Penal de Morón ("de lo mejorcito que hay", acotó el abogado Miguel Angel Pierri en un programa de tevé, horas después de conocida la sentencia) le bajó 15 años de prisión al salesiano Julio César Grassi, 51, fundador de Felices los Niños, por el delito de abuso sexual y otros vecinos contra un alojado en la fundación. La acusación inicial eran de 17. Y todo partió de una emisión de Telenoche investiga (Canal 13), a cargo de Myriam Lewin, una ex montonera alojada en la ESMA que varias veces prestó su caso y su figura para documentales de los horrores sufridos. El sacerdote puede disfrutar del aire libre hasta que un Tribunal de Casación no deje firme la condena. También puede ir al local de la fundación, siempre y cuando lo acompañe un mayor de confianza.
La gran virtud del extenso proceso, cientos de horas testimoniales, pericias directamente chanchas, alegatos interminables, chicanas de todos los colores y demás fue que no dejó conforme a nadie. Estela Carlotto, de las Abuelas y en nombre de una organización protectora de menores, le venía dando por las costillas al sacerdote y si bien mostró cierta conformidad con el fallo de culpable, la libertad y otras gracias le hicieron menear la cabeza. El principal abogado de la querella fue pasado al Tribunal de Disciplina del Colegio de Abogados y teóricamente hasta podría perder la matrícula o gozar de una merecida licencia sin goce de sueldo. Entre el laberíntico recorrido de esta causa estuvieron las dos detenciones del ya mencionado Pierri, acusado de prevaricato, en la defensa del clérigo.
El Caso Grassi no es lo que se dice abuso de menores en el sentido que todo el mundo entiende la palabra. Es una porquería en medio de un país que por momentos se degrada con regocijo. Y tiene en el candelero un reparto que ya más quisieran las superproducciones de Hollywood. Por empezar todo empezó por un curro televisivo dada la pregnancia de figuras como Susana Giménez y las obras pías de Grassi con Hola, Su por canal 11. A agarrarse los lienzos de quiénes fueron los ideólogos: Rodolfo Galimaberti, (a) El Loco Galimba, y Jorge Rodríguez, (a) El Corcho. en ese emprendimiento que tuvo a bien llamarse Hard Communications. Vamos y vamos, claro. Fifty, fifty. Vos ponés la cámara y la diva, yo la sotana y los nenes pobres que despiertan todo tipo de sentimentos caricativos. Y al curita lo curraron como no podía ser de otra manera, fue a reclamar justicia y le dieron justi, sic, no es un error, porque la Cámara de entonces encontró que los daños morales no eran tantos porque los frailes están entrenados para sufrir.
En un programa en vivo que hizo historia, la ex de Carlos Monzón, le preguntó, una vez llegado a un acuerdo extrajudicial, por qué la disconformidad por las chirolas que le habían tirado y a cuánto ascendían sus pretensiones y cuando oyó la cifra se le soltó la cadena y gritó como sólo gritan las Susanas Giménez: "¡Pero, padre, usted quería levantar un orfelinato o un hotel Sheraton!"
Todo de primera. Una dama. Ella es generosa con quienes ama, entre los que no se encontraban los chicos del salesiano y sí su perro jazmín y la pareja de turno, si era polista mejor. Todo esto hace la bagatela de diez años. Era por 1998. Lo hard del salesiano en no transar por chirolas, de ir a llorisquear a un sensible Canal 13, cualquier cosa con tal de cagarle la competencia al 11, pero de pronto, en la forma que se estila, entraron a circular dossiers anónimos con una particular currícula del salesiano donde corrupto era lo más cariñoso, porque hacía pivot en las desviaciones del representante de Dios en la Tierra, sobre todo un tal Iván. Por entonces Grassi denunció que lo seguía un Ford Falcon y que le pareció escuchar disparos cuando andaba solo de noche.
El salesiano con cara de angelito capituló en febrero de 1999. El detalle de todo esto figura en el libro Galimberti - De Perón a Susana, de Montoneros a la CIA, de Larraquy-Caballero, Grupo Editorial Normal, Buenos Aires, 2000, págs. 551 y ss. Dos años después se formalizaba la querella contra el salesiano que acaba, es una manera de decir, terminar tampoco cabe, bueno que en el juicio oral que no fue público que no fue público lo condenaron a 15 años por dos hechos de abuso y corrupción sobre un menor de los 17 presentados.
Las irregularidades públicas que se han podido saber ya echan mal olor. Del bando del cura aparece Mariano Grondona y Sra., Raúl Portales y personajes en segunda línea que tanto Estela Carlotto como otros resaltan vagamente haciendo saber El Poder que hay atrás del bondadoso curita. Por lo pronto la campaña televisiva en el canal de Angel Pierri los días previos a la sentencia y los inmediatamente posteriores, preguntándole por su estado de ánimo, exceden un mínimo de buen gusto en un país que cada día más da la sensación de quererse mudar y quedarse a vivir en el grotesto y lo patético.
26.5.09
¿BAILANDO POR UN SUEÑO?
EL DE MARCELO TINELLI
Ayer, en el Día de la Patria, se recibió el siguiente mail de fuente confiable que se procede a reproducir textual.
Me pregunto qué danza tendremos que hacer los mapuches y campesinos para que nos devuelvan las tierras. Es tan conmovedor ver a Tinelli cuando se emociona ante algún caso de injusticia social. Se le llenan los ojos de lágrimas y mira hacia las cámaras. ¿Si los indígenas se presentaran en su show podrían conseguir algo de respeto a sus derechos naturales? ¿Saben qué es Trafipán 2000? Marcelo Tinelli, conductor-empresario televisivo que compró miles de hectáreas en la provincia sureña de Chubut, necesita desalojar 30 familias mapuches para construir un megaproyecto turístico. Moira Millán, integrante de la Comunidad Pillán Mahuiza y del Frente de Lucha Mapuche y Campesinos en el marco de la lucha por la defensa del Agua y la Tierra aseguró a radio Universidad Nacional de Cuyo, que le dicen rotundamente ¡No! a cualquier megaproyecto que pretenda “arrasar con nuestro entorno a cualquier precio”. La dirigencia indígena denunció que el megaproyecto turístico que pretende construir Marcelo Tinelli “está sobre la vivienda de 30 familias mapuches y, casualmente, lleva nombre mapuche, Trafipán 2000, cuando para llevarlo a cabo, necesita de su desalojo”.
“Cuanta más gente se entera, más nos ayuda para conseguir el apoyo de las autoridades para poder conservar nuestras tierras”.
Amigos: envío este mail para que ustedes también colaboren en la difusión de las cosas que suceden y que los medios de comunicación tapan. Los medios alternativos (radio, diarios zonales) lo están haciendo, entonces es la labor nuestra sumarnos ante el silencio de los medios oficiales.
Firma el mail: Lic. Marisa Burlastegui, Universidad Nacional de Mar del Plata.
Agrega el servicial enlace: ¡Favor de reenviar! ¡ ¡Reenvíen esto que todavía no tomó todo el estado público que merecería, ya que constituye uno de los mayores despojos de los últimos años! GRACIAS.
De nada. Pero dejamos sentado el precedente que decir que se está frente a "uno de los mayores despojos de los últimos años" es un juicio un tanto entusiasta. La competencia está muy dura en la materia.
8.5.09
ALGO HUELE A PODRIDO Y NO ES LA VICTIMA
Gastón Duffau, al sol, altri tempi.
El miércoles 5 de mayo, bien de noche, una Cámara en lo Penal de La Matanza, el distrito más poblado del GBA, absolvió de culpa y cargo a cinco policías de la Bonaerense, conocida en la jerga popular como La Maldita, acusados de torturar y matar el año pasado a Gastón Duffau, un empleado divorciado de 35 años.
Los hechos crudos, reconstruídos oralmente a través de testimonios, dicen que Gastón, el sábado 23 de febrero del año pasado, estaba divorciado, saludó a la tía con la que vivía a eso de los 21 hs. y fue al MacDonald de Ramos Mejía, donde, repiten, protagonizó un incidente con la custodia del lugar y algunos parroquianos. Todo después de salir del baño con el torso desnudo y hediendo una baranda a varios metros. Los testimonios de algunos civiles presentes insisten que estaba alterado, pero la información hecha pública nunca abundó en detalles esclarecedores, aunque persistan en medio cuerpo desnudo, todo sucio y sin zapatillas, maloliente, que le manoteó las papas fritas y una gaseosa a un parroquiano y que por eso un custodio particular trató de inmovilizarlo. Los testimonios civiles corean que estaba sacado, un término muy en boga, que en la jerga puede ser sinónimo de estar bajo los efectos de una ingesta de cualquier tipo, ya sea o no alcohólica, aunque después lo disparatado de la crónica de los MCM (Medios de Confusión Masiva) hayan querido decir que estaba brotado, más acorde con algunos antecedentes esquizoides del joven.
Alguien pidió la intervención policial y a partir de aquí, si los hechos no estaban claros, se vuelven más que confusos. Se trastocan en mortales. Hace algunos años, no muchos en un país donde el tiempo es una calesita, Marcos Caruso escribió en La Nación que los socorridos hechos caratulados como confusos por la autoridad en su gran mayoría tienen a la autoridad implicada, cuando no directamente involucrada y autora de lo que después se imputa deletéreamente, acusando sombras y bultos que se menean.
Los pocos testimonios hablan que el que resultará víctima fatal fue reducido por personal policial, se le puso doble juego de esposas, no sin antes descargarle algún que otro bastonazo en las manos agarrotadas, y cargado en la parte trasera de la camioneta oficial. Los últimos lo vieron alejarse de pie, el torso siempre desnudo, sin golpes, pero sucio y hediendo como la jaula de un oso en un circo de mala muerte, aparentemente balbuceando incoherencias acerca de teléfonos celulares, luchas contra Dios y el Diablo, y que lo iban a matar. A partir de aquí entran a correr no sólo las circunstancias fundamentales, sino solamente los testimonios uniformados. Una vez arribado a la puerta de la dependencia policial de Ramos Mejía, no se sabe en qué estado, como no se quiso bajar y seguía descompuesto, lo llevaron a un establecimiento sanitario estatal de Haedo. Allí arribó cadáver. La criminología argentina debería incluir la participación de todos los cuerpos forenses, en todas sus especialidades. La primera autopsia, muy suelta de cuerpo, aseguró que el motivo de la muerte del muchacho, se debía a politraumatismos que había sufrido en un accidente común de tránsito unos tres días atrás. ¿Grado de alcohol en sangre? ¿Alguna otra ingesta? Vaya uno a saber. Son exámenes forenses gratis y la chusma no necesita de esta minucia de datos sólo para entendidos. Además la firma es inteligible y tiene malamente retocada la fecha del 19 de enero al 23 de febrero. Se ve que algún formulario de otro croto que sobró y dicidieron aprovecharla.
La familia puso el grito en el cielo. La multitud de familias flageladas últimamente en hechos parecidos ponen el grito en cielo, hacen marchitas con velas a la hora de los noticieros televisivos de la noche, y sanseacabó. Pero están los que por uno u otro motivo tienen voz, no tanta quizá para que los escuchen desde el cielo, pero sí desde alguna nube. La contraofensiva judicial, a cargo de hermanos abogados, dio por tierra con la fiscalía, también con el jefe policial a cargo de la zona esa noche y consiguió una nueva autopsia. Casi milagrosamente, la médica que intervino encontró alrededor de 90 golpes que no databan de la fecha del accidente de tránsito y que estaban parejamente diseminados por el cuerpo y, por sobre todo, el hígado reventado, marcas de pisotones en los pies, los dos ojos amoratados y que el motivo de la muerte había sido asfixia traumática. Le habían dado para que tuviera.
Se trataba, en el feudo de la provincia de Buenos Aires, de dos cuerpos. Dos hechos. Dos anatomías. Dos medicinas. Otra vez, siempre, dos Argentinas.
Seis jóvenes oficiales del llamado servicio de calle de Ramos Mejía fueron detenidos con prisión preventiva con la carátula poco auspiciosa de Duffau, Gastón/Torturas seguida de muerte. No hay que ser abogado, mucho menos penalista, para encontrar que el agujero negro de la causa estaba en el viaje en camioneta hasta la comisaría primero y hasta el hospital después, donde llega sin vida. En todo ese tiempo y trayecto no hubo miradas indiscretas ni testimonios incriminatorios. Sólo lo que los leguleyos llaman una cadenas de indicios graves, precisos y concordantes que pueden llegar a constituir una prueba. Y algo que prolijamente la normativa vigente no toma en cuenta: la criminal historia vigente, multiplicada hasta el grado del industrialismo en los últimos treinta años, junto con el Delito Organizado.
Si algo tuvo el caso, desde un primer momento, es que las llamadas Madres del Dolor, una especie de sucursal o de brote lateral de las otras Madres por que a los hijos se los dieron de baja normalmente con excesos policiales más que confusos, se adhirieron de inmediato a la causa, sin cortapisas, y acusaron sin temor ni eufemismos por las salidas de cauce verbal que no tienen sinonimias para decir la verdad y posibles represalias judiciales. Los deudos tuvieron que soportar todo tipo de amenazas prácticamente desde que enterraron el cadáver, mucho más cuando separaron a la fiscalía, jefes policiales y se consiguió una nueva autopsia. Hasta ayer los detalles fueron aberrantes, revulsivos, obscenamente a la vista. A los pocos familiares de Gastón que dejaron entrar al recinto atestado de efectivos policiales armados hasta los dientes, que preanunciaban un in dubio pro reo cantado, a todos les fueron secuestrados los celulares para aislarlos del exterior y no se los devolvieron, los sobajearon verbalmente y los relajados y triunfantes rostros policiales de servicio ponían la rúbrica a lo que era un triunfo. Del otro lado, fue un partido de fútbol. No hubo controles y sí banderas, papelitos, pitos y faltaron bombas de estruendo para completar el folclore imperante en las tribunas de las canchas. No es exagerado: en un país hiperfutbolizado todo es un partido. Sólo que los griegos, en el Templo de Zeus, el friso que ilustra a lo deportivo tiene una imagen de la porfía agonística, el que sigue es de la belleza y el tercero es de la justicia. En otros términos, para deportivamente conseguir un resultado auspicioso se lo debe hacer de manera ética, bella y justa. Exactamente lo contrario de lo que constantemente suele ocurrir en el país.
Se carecen de datos más o menos precisos de cuántos de estos hechos, incluso el fallo judicial, se han producido desde el 10 de diciembre de 1983 a la fecha, para tomar una fecha arbitraria. Coincidentemente, el mismo día el CELS, uno de los principales organismos de derechos humanos surgidos durante los años de la Industria de la Muerte, publicó el último informe anual y el balance sigue en descenso, deja mucho que desear. Lamentablente, aunque pueda sonar cínico, lo de Gastón Duffau ha pasado a ser automáticamente estadística. E imprecisa, como si fuera poco.
Para un país que se dice religioso, por lo menos como figura en los censos oficiales, el alma de Gastón ha partido si no al Cielo a alguna nubecita y, como dicen las viejas, debe haber presenciado las jornadas del juzgamiento de los que se lo llevaron aparentemente sacado, convulso, hediondo, sí, pero vivo y lo entregaron flamante cadáver. Veinte, treinta minutos, entre un extremo y otro, cuando mucho. Si son ciertas esas creencias no debe haber estado solo. Junto a él, el comisario mayor Carlos Alberto Duffau, en los '80 fue jefe de la misma comisaría donde a su hijo Gastón lo llevarían hasta la puerta y después, raudamente, dado lo grave de la situación, al nosocomio donde arribó molido a palos, asfixiado, sin vida. En la década siguiente Carlos Alberto llegó a jefe de la distrital de todo el populoso partido de La Matanza. El dichoso olfato de sabueso, por más que los leguleyos embarren la cancha, le tiene que haber dejado saber desde el principio mismo todo lo que había pasado por su hijo y la impotencia de no poder actuar porque estaba igualmente fallecido, pero desde 1998.
Como a las gordas, que siempre se les escapa un rollito debajo del corsé, en realidad en marzo del año pasado fueron seis (6) los efectivos de La Maldita detenidos acusados del aberrante asesinato. Como también se viene repitiendo bastante a menudo desde siempre, uno flaqueó o vaya a saber qué le sucedió lo que sospechan todos en silencio, pero no llegó a lo estrados: en abril 2008 se ahorcó en el calabozo con una imprudente sábana de su camastro. Aunque no junto a los Duffau, por cierto, desde algún lugar de arriba, al tenor de los creencias populares generalizadas, ayer se debe haber arrepentido un poquito de la angustia y quizá desesperación que lo llevó a tan drástica determinación y no poderse adherir a los sinceros y emocionantes festejos de sus camaradas, familiares y amigos de todo tipo.
Es más que sabido que en la Argentina, aunque lenta y tardía, la justicia siempre llega. Los culpables podrán andar sueltos, pero queda siempre el premio consuelo de la televisión, si es que se pueden desenredar los galimatías que no siempre tan candorosamente arman para que no se distinga nada de nada.
28.4.09
RESURRECCIONES DE PEDRO EUGENIO ARAMBURU
Tumba del ex dictador, en la Recoleta, diseñada por el arquitecto Bustillo y bajorelieves de De la Cárcova.LAS DOS MUERTES EN UN PAIS QUE ES NO ES UNO SOLO
En fenómenos que son imposible de planificar, mucho más en Argentina, de pronto, en un panorama dinámico y crispado, como ha puesto de moda la tevé, la muerte, asesinato o ajusticiamiento de Pedro Eugenio Aramburu acaba de ser exhumado casi al unísono bajo los formatos literatura y cine. Por anchas o por mangas, los dos tienden a sacralizar la dada como oficial en su momento por el dúo Firmenich-Arrostito. Debido a las tropelías y asesinatos en masa de todo calibre, más las torturas más refinadas y exquisitas de lo inhumano que tuvieron a cabo llevar los Industriales de la Muerte con uniforme oficial, ha quedado en un total segundo plano, amnistiado, el hecho que el operativo pudiera ser llevado a cabo por ocho (8) jóvenes ultracatólicos, más que derechosos, con inclinaciones que no se puede calificar de fascistas porque les resulta irritativo, pero sí de un anticomunismo visceral, sin apoyo y novicios como para ser incapaces de asaltar un maxiquiosco atendido por un ciego.
En un país donde la mayoría de los intelectuales, contrario sensu que resulta por lo general muy difícil ser intelectual y ser oficialista de cualquier signo, la gran mayoría ni siquiera alcanza el rango de contestario y forman parte del stablishment por el lado de la quejita y la buena vida, la insostenible quimera de la consigna Perón, Evita, la Patria Socialista, por la cual fueron desaparecidos alrededor de 22 mil jóvenes oficialmente, más los 9,6 mil que reconoció Viola en un informe desde el Comando en Jefe del Ejército bajo el rubro caídos en combate, lo que hizo decir a una de las varias asquerosidades idolatrizadas que luce el país lo de treinta lucas de muertos, ahora va a proceder a otro muy seguro ajusticiamiento sumario de Aramburu sacarilizando otra vez por las dudas, no sea cosa que resucite, la versión oficial del Comandante Pepe, cuasi milagrosamente el único sobreviviente del octeto original, y La Gaby.
En su momento tanto el capitán Aldo Molinari, de la Armada, gorilón confeso y a la luz del día, como su escudero, el nunca bien ponderado Capitán Gandhi, clamaron a los cielos que la muerte de su amigo jamás había estado en manos de peronistas y no tuvieron reparos en señalar con el dedo a la parte del generalato en el poder que encabezaban Onganía e Imaz. En 1972, en una ocasional y regada reunión en el departamento del periodista Carlos Ossa, en la Alameda Bernardo O'Higgins, justo frente al Cerro Santa Lucía, donde estaba también el poeta chileno Enrique Lihn, otro trasandino más y cuatro argentinos, todos vivos, uno de ellos exiliado por monto, la hermana desaparecida y asesinada por el mismo motivo, muy cercana a la Arrostito, el pisco con Coca Cola hizo que en un momento no premeditado se dejara escuchar una versión curiosamente más similar a la Molinari-Gandhi que a la que poco después pretendieran inmortalizar los popes oficiales de La Orga.
Siempre todas las dudas giraron en torno a cómo se había podido sacar a un general de la república, para colmo ex presidente provisional, igual que si llevaran a una criatura al prescolar, previo paso por el quiosco a comprar galletitas Manón. Ni hablar del presunto fusilamiento 48 horas después. Queda todavía como un exceso que el descubrimiento de toda la trama sucediera a los pocos días del golpe dado por el liberal Lanusse y que implantó en la Casa Rosada al desconocido Levingstone. El River-Boca de los Bichos Verdes, entre liberales y nacionalistas, no quedaba al descubierto porque nunca estuvo oculto.
Más entretelones, algunos indigestos, fueron puestos a flote por Juan Carlos Alonso en ¿Quién mató a Aramburu? (Sudamericana, 2005). La soledad sobreviviente del Comandante Pepe se agiganta. Porque también fueron dados turbiamente de baja el peón rural que cayó por Timote a las 3 de la tarde de aquel 29 de mayo a cobrarle a Ramus, el dueño, unas monedas que le debía de un trabajo, y el capataz de la estancia, hombre un tanto afecto al alcohol y otras debilididades típìcas, que también esa tarde fue conversado por el patroncito en un boliche del pueblo para que ni apareciera por el campo. El peón declaró bajó juramente que a pesar de estarse en un fines de mayo medio frión, a cielo abierto y pampa rasa, Firmenich lucía con el torso desnudo, traspirado, manchado de tierra, con toda la sensación de haber estado cavando un pozo. ¿A tan pocas horas y ya la pena sumaria había sido llevada a cabo? A pesar de lo poco que tuvieron la prudencia de mostrar, en el dichoso sótano no había lugar ni para una cabina telefónica y a casi un mes del dichoso fusilamiento otro comunicado oficial de los secuestradores, para nada curiosamente no divulgado como se debe, aceptaban que dadas las condiciones y etcétera, lo que se dice fusilamiento, fusilamiento, con todo el ritual castrense, no había sido. Así y todo, impetérritos, el Pepe y la Gaby, dos años después, se despacharon con la versión hasta hoy reinante y que amenaza fosilizarse como verdad histórica.
Tampoco quedaron dudas que Ramus compró esa misma tarde las bolsas de cal y las cargó en la camioneta. Alonso introduce la versión de la llegada de un helicóptero trayendo en su habitáculo a un Aramburu ya muerto y a la Arrostito. Habría otros testimonios que corroboran la tan difícil presencia de semejante artefacto. Por su parte, el hidróxido de calcio tiene la cualidad de deshidratar los tejidos vivos. Dicho en buen romance y tratando de ser lo menos asqueroso posible, el elemento ideal para desfigurar la antigüedad y el calibre de las armas (¿una? ¿dos?) que se usaron para quitarle la vida a quien le pusiera la luz verde al tour trasatlantico del cadáver embalsamado de Eva Perón. El cuerpo que fue hallado unos 40 días después, estaba semitenterrado, como vestido a las apuradas y los famosos cordones de los zapatos desatados.
Las aguas se dividen sin ningún nuevo Moisés que las pase caminando para arriba en la causa de muerte: si las balas de Abal Medina o una crisis cardíaca que impensadamente habría acelerado todo. Si el patatús sobrevino arriba del famoso Peugeot blanco, en el casco de Timote o arriba de una camilla del Hospital Militar Central. Si los encargados de balear un ya cadáver fueron los lonardistas conjurados en una logia o Abal Medina & Co. porque una autopsia que nunca se dio a conocer, en el borroneo operado por lo abrasivo de la cal, no permite justamente precisar la distancia de los impactos pero hace sospechar el uso de dos armas de guerra y de puño, pero distinto calibre.
Estas consideraciones tecnocráticas, que ya han merecido una novelización y el rodaje de una pelìcula están bastante lejos de ser meramente tal cosa. Hacen al fondo no sólo del adosamiento al peronismo de los jóvenes ultracatólicos como al del general Juan José Valle y las otras víctimas del alzamiento de 1956, que fueron fusiladas (es una manera de decir) por orden de Aramburu, como también al de Rodolfo Walsh y tantos otros, todos provenientes del nacionalismo, algunos hasta con falta de ortografía, y de cuyas dudas metafícas acerca del mutante y resbaloso Líder, sólo siempre igual a sí mismo. En el medio, con el Pepe ahora apoltronado académicamente en Barcelona, aparece nada menos que Rodolfo Galimberti, con pasaporte de la SIDE, llevándole oficialmente al General la versión oficial de los hechos, la famosa atada de zapatos y el postrer "proceda nomás", que lo había llevado al cariñoso dueño de los caniches al brutal comentario sobre "qué voz potente la de este Aramburu, decir algo así con la boca tapada", porque le habían sido quitada las prótesis dentales, rellenado la cavidad bucal con gasas y todo fijado con cinta adhesiva.
Alonso pivotea sobre el anonimato de una fuente militar, integrante de la logia conjurada y ajusticiadora, porque Lonardi y Aramburu habían sido hasta compañeros de banco en el Colegio Militar, lo mismo que Valle, y ya que la cardiología les habría jugado una mala pasada el baleo del cadáver habría tenido lugar en dependencias del Hospital Militar de la avenida Las Heras. Detalle más, detalle menos, con o sin logias operando, fue lo sostenido siempre por el dúo Molinari-Ghandi. El monto desencantado ya en el 72, en un 6º piso frente al santiaguino cerro de los diarios cañonazos para anunciar cada nuevo día, que no ahorraba epítetos para la conducción, en cambio, hablaba de más de una descompensación durante los dichosos interrogatorios y que el baleo ni siquiera había tenido lugar en el sótano, sino semanas después, cuando efectivos de la Federal que ya no respondían a Imaz hicieron el descubrimiento de lo que supieron siempre. La acción de la cal, en un pozo hecho a las apuradas y con un cuerpo no cubierto totalmente por el elemento abrasivo, habría sido el inconveniente para precisar los calibres y más o menos el tiempo de producidos. Acá no cabe el helicóptero introducido por Alonso. Como la gorda con el corsé: siempre queda un rollito afuera...
En cuanto a la novela Timote, de Juan Pablo Feinman, éxito arrasador en la actual Feria del Libro, con las licencias que permite la imaginería literaria sancochada con presunta historiografía, en lo fundamental se ciñe a la versión de El Descamisado. El largo metraje Secuestro y muerte, del veterano Rafael Filipelli, hombre de la FUC que fundara el radical Manuel Antín, tiene su punto de partida en un capítulo dedicado al tema en un libro de Beatriz Sarlo, su mujer. En la versión final del guión y del rodaje y la edición, según confesó, de la letra impresa del original sobrevivió bastante poco. Sí que su interés se focaliza en los cuatro días de encierro entre los jóvenes debutantes como guerrilleros, aspirantes a un puestito en el multitudinario peronismo para heredar al Viejo, y el veterano general gorila, con facturas impagas como legalizar la pena de muerte y fusilar con retroactividad. Sea como sea, salvo matar el tiempo leyendo o yendo al cine, un mínimo de testimonio y de rescate histórico debe darse por descartado de plano.
Esto no es obstáculo para encontrar, no sin un dejo estremecedor, que la que va a quedar instaurada como ejecución sumaria/homicidio resulta totalmente funcional a tirios y troyanos. Por más debutantes que hayan sido, planificar el secuestro de un hombre como Aramburu, para tenerlo prisionero, juzgarlo e interrogarlo con una pena de muerte que ya estaba puesta de antemano, y ni siquiera llevar un grabador Geloso de los de entonces suena a más que error de principiantes incautos que después quieren trazar la plaza propia y erigirse su propio monumento.
La versión de aquella noche en la Alameda Bernardo O'Higgins, en pleno camino chileno al socialismo encabezado por Salvador Allende, que violentando tratados internacionales, compromisos y arriesgando casi de manera suicida lo que ya estaba haciendo agua, El Chicho les sacó las papas del fuego a los que alcanzaron a fugarse de Trelew, entre los que estaba más de uno del caso Aramburu, explicó que la versión de su hermana desaparecida y asesinada había dado cuenta que el octeto muy joven había sido sin dudar una Formación Especial del general Imaz, el que quiere recordar a cargo de otras Formaciones Especiales de la Bonaerense que se estaba entrenando para Maldita y cobrar los diezmos de Socios Gratis del Capitalismo, y que cuando salieron del cerco perimetral capitalino gracias a la molicie de la Policía Federal, al hacer una posta en una localidad de Tres de Febrero y el teléfono de la Casa Rosada o no contestaba o la persona que atendía les decía que el querían hablar ellos no estaba y no se sabía a qué hora volvía, se dieron cuenta que los habían usado como profilácticos, que estaban solos y a Timote los boletos. ¿Es la verdad? En todo caso, concuerda mucho más con el lógico acaecer de los hechos humanos, como alguna vez se le escapó a un camarista en la sentencia de un juicio oral.
La ocasional concordancia de Feinman y Filipelli, desde diferentes lenguajes y ángulos bien diferenciados, a 38 años de sucedido todo, diluye casi de manera irremisible que sea como haya sido fue el acto fundante para que una alucinada concatenación de hechos llevara a una cadena de cintas grabadas con instrucciones a la Juventud Maravillosa y la Formaciones Especiales para una larga guerra de libertación y a una generación de uniformados a masacrar a una generación de jóvenes, que el puñado de ultracatólicos nacionalistas terminaran en una burda, casi grotesca conversión al marxismo leninismo, y que Rodolfo Galimberti, de emisario montonero y delegado de Perón usando pasaportes confeccionados por la SIDE de entonces terminara como guardaespaldas de sus antiguos secuestrados, a 200 kms/hora en una Harley Davinson por la Panamericana, compartiendo el vicio del vérgito y las melenas al viento con un juez federal, y trabajando para la CIA. Semejantes transfuguismos y conversiones siempre dejan la duda si la impostura está ya en los orígenes o en supuestos resfalones intermedios y/o finales. Sin embargo, todo parece indicar que siempre. El Viejo los echó de la Plaza el 1º de mayo de 1974 y los mecanismos de negación blindados del imaginario colectivo argentino sólo recuerda lo de imberbes. Volver a escuchar la pieza oratoria completa sigue siendo escalofriante. La acusación central era de que se trataba de agentes infiltrados del imperialismo, cuñas del mismo palo, por lo tanto los más peligrosos, empecinados en destruir a la columna vertebral del movimiento, como eran los chicos de la CGT, suena a pena de muerte, se quiera o no, le guste a quien le disguste. El decreto de exterminio que va a firmar unos pocos meses después el constitucionalista Italo Luder, ejerciendo la presidencia en reemplazo de la bailadora flamenca y alternadora que sigue respondiendo al alias espiritista de Isabelita, abriría de par en par los portones a los 12 mil efectivos sabiamente entrenados durante más de una década, sobre todo por expertos que habían probado las metodologías empleadas en una guerra de liberación, sí, pero contra ella, bajo las órdenes del Pentágono, justamente en Vietnam.
3.4.09
LA MUERTE DE RAUL ALFONSIN

5.11.08
"NI EN LA PAZ DE LOS SEPULCROS CREO"
¿NADA MAS QUE UN NEGRITO SIMPATICO?De fondo, mientras se actualiza esta bitácora, el ruido ensordecedor, la tómbola de cifras, los cipayos babosos festejando la fiesta del amo. El curioso y sugestivo sistema norteamericano de no contar las adhesiones por barba, sino por estado, con voto indirecto del Colegio Electoral, como alguna vez hasta rigió en nuestro país, está dando una resultado abrumador para el candidato demócrata y un esmirriado cola de perro para el continuador de los Bush y los republicanos. Pero ocurre que voto a voto, conciencia a conciencia, Estados Unidos está dividido casi mitad por mitad. El Gran País del Norte no puede olvidar que democráticamente el 50% sigue por el águila con el símbolo tradicional y para los que quieran hacerse los progres, radicalizados, a la page, aggionardos, los esperan las famosas 200 corporaciones que han manejado siempre la política yanqui, buena parte de ellas ligada a la industria bélica.
Al mediodía de hoy, al actualizar esta bitácora, más de 8 horas después de haber comenzado el escrutinio y cuando ya se llevaba computado el 75% de los votos emitidos, con una cifra récord de asistentes en un país donde el voto es voluntario y a nadie le gusta hacer cola, mientras que en el Colegio Electoral era un afana, uno por uno la ventaja en sufragios era de apenas 51 a 48%, nada más que el 3%, aunque haya que reconocer que Obama arrastró a las urnas a una considerable porción más, sobre todo a jóvenes, pero que el viejo guerrero de Vietnam, seguidor de Bush, no le fue en zaga.
En suma, el maquillaje resulta mejor, se están viniendo abajo y se supone que van a tratar de hacer buena letra, pero la cabra al monte tira. Más que nunca, tenemos que pensar de dependemos de nosotros mismos, no muchos, porque en Argentina bordea el asco el lameculismo por los poderosos de turno.
Mediáticamente, más el temor que recorre el planeta por el derrumbe del monstruo, han convertido al día que acaba de pasar por histórico. Las gueras pendientes, el bloqueo criminal a Cuba y tantas otras cosas siguen más pendientes que nunca. Levantar la Base de Guantánamo solamente es para festejarlo con una guajira. Se trata de un anacronismo que lo hacen no por convicciones humanistas, sino por un problema de caja. Es más lamentable y tardío que haberle soltado la mano a Hong Kong, como hizo Gran Bretaña ante la mirada sonriente y felina de los chinos.
Los chanchos no vuelan. Sean del color que sean. Gatopardiamente, todo ha cambiado para que no cambie nada. Y lo que cambie iran a las arcas de la Reserva Federal y a reforzar el armamentismo de los gendarmes del mundo.
God save, Uncle Tom. A nosotros nos van a seguir cagando en la cabeza, no nos equivoquemos, ni esperanzemos y, en lo posible, volvamos a mascar la menor cantidad de lauchas que se pueda. [AR]
23.10.08
LOS CANILLAS, SI DEL MISMO PALO, MEJOR
Mezcla rara de la Filcar, enciclopedia gráfica, cicerones ad hoc, diván al paso y hasta insoportables fanas futboleros que son pitonisos de la fecha que viene.DE MAROMAS Y CARAJOS
por Carlos Penelas
7.10.08
"EL IMPERIALISMO ES UN TIGRE DE PAPEL"
El líder chino, en su apogeo, a poco de tomar el poder en 1950.- duplicar el nivel de vida de toda la población del país;
- intensificar al extremo los recursos energéticos naturales, no extinguibles;
- en el intercambio comercial con otras potencias, no aumentar ni el monto ni la cantidad de deudores.
A media voz, algunos comentaristas econónomicos que siempre abrevan en buenas fuentes creyeron escuchar en boca de altos dignatarios chinos, aunque lógicamente a media: "Nosotros no le famos a financiar la crisis al imperialismo." Pareció otra bravuconada o que estaban agrandados por el impresionante crecimiento cariocinético de los últimos tiempos, pero en la actual campaña electoral a ver quién va a la Casa Blanca, el candidato republicano, no caracterizado por sus ideas progresistas y sólo luciendo los pendorchos de ser un veterano de Vietnam, donde sufrieron una derrota ignominiosa y Chou En Lai, por entonces todavía primer ministro, se cansó de rogarle a su amigo personal Henry Kissinger, al frente del Departamento de Estado, que convenciera a los halcones de retirarse dignamente, una potencia como Estados Unidos no podía sufrir semejante vergüenza, eso es algo que sólo genera resentimientos y deseos de venganza.
Los vietcong los corrieron con las hawaianas de plástico con que estaban calzados y remataban un uniforme de gala no apto para ninguna parada militar. Atahualpa Yupanqui se les burló crudamente en una de sus últimas composiciones con temática política: "Sólo ganan guerras en la tevé." Y ese candidato republicano, que tuvo que salir de esos arrozales con gente famélica y/o quemada por el napalm, soplándole la nuca, se estremeció ante su auditorio aterido por los que les está ocurriendo:
-¡A China se le deben 500 mil millones de dólares! -clamó con alguna parte del cuerpo no cupiéndole un alfiler.
Ahora van a decir que Mao la embocó de casualidad, que si no aplicaban recetas de corte capitalistas se los comían los albatros, etc. Siempre existen justificaciones. En lo único que se equivocó, hay que reconocerlo, por subdesarrollados, es que el imperialismo no es un tigre de papel, sino un tigre virtual, que si se comparan los tiempos viene a ser casi lo mismo sin ser casi lo mismo.
Pero de lo que se trata es de conservar la memoria y de los vaticinios quienes les hicieron, no solamente desde la economía, futurología de la mejor: no podían seguir recomendándoles a sus colonias que no agrandaran sus gastos burocráticos y estatales, teniendo semejantes déficit, cuando ellos, desde después de la Segunda Guerra, cuando se entronizaron como amos del mundo sin discusión, en West Point le dieron sin parar a la máquinita de imprimir dólares sin respaldo que vinimos pagando nos, los subdesarrollados y colonizados del mundo, para que la metrópoli tuviera uno de los más altos niveles del mundo y pudiera mantener al día su refinada industria de matar gente al día cuando no se dejaban someter por otros métodos.
Se les acabó la fiesta y lo que se les daba.
Y los tigres, poco importa si de papel o virtuales, siempre tuvieron mal aliento. [AR]
18.9.08
DESPUES DE LA 30.001, ¿VIENE LA 30.002?
YA HAN PASADO DOS AÑOS
El 19 de setiembre del 2006 Julio López, de 79 años, salió de su casa aparentemente para dar una vuelta. Se ha repetido hasta el hartazgo los vecinos con que se cruzó, las trivialidades de que hablaron. Nadie lo ha visto nunca más. Se había animado a declarar sobre sus tres años de recluisión y tormentos por la policía bonaerense de Camps, asistido por Etchecolatz, y la multitud de marchas, pegatinas, reclamos, inclusos afiches en las lunetas traseras de la bonaerense actual no han dado resultado alguno.
No pocos se han devanado los sesos hasta en las hipótesis más delirantes. Ahora sus hijos han arremetido con un pedido de investigación sobre el entorno, un concepto que incluye a funcionarios judiciales y miembros de los organismos de derechos humanos, grupos éstos de los que la familia tuvo mucho cuidado de mantenerse apartada durante todo este tiempo.
Nadie le quita los ojos de encima al lobo que junto a algunos secuaces más está purgando cadena perpetua gracias, entre otras cosas, al testimonio del anciano albañil. Al aparato o restos de él que quedaron de la larga noche del Proceso, cuando desde bastante antes venía oscureciendo ante casi la frivolidad de los más y donde todavía está lejos de aclarar por más que se hayan conseguido algunos resultados por cierto encomiables y todavía haya algunos que quieran sacar réditos y electorales.
La actual presidente de la Nación, doctora Cristina Fernández, también de la La Plata, la mañana de su asunción todavía no se había calzado la ropa para hablar ante el Congreso que en una isla del Delta, dependencia de la Prefectura Nacional Marítima, aparecía muerto por envenamientro otro de los acusados por haber colaborado entusiastamente en el genoicidio. De los autores, ni sombra. Sï, en cambio, que hasta entonces el acusado había llevado una vida bastante poco parecida a la que la gente cree que lleva un recluso acusado de semejantes delitos. Para algunos, sus pares, enternecidos, le habrían permitido hasta una vueltita, pero corta, ¿eh?, por Europa, para estirar las piernas y recordar la tierra de sus ancestros.
Dos años. Y sin rastro alguno. Como si se hubiera volatilizado. En su lugar, aportando al revuelo nuestro de cada día, han aparecido las drogas de fantasía, los carteles mexicanos de la efedrina, las ejecuciones sumarias utilizando los métodos enseñados por el Mosah a nuestras fuerzas de seguridad (¿seguridad?) y un maletín con 800 mil dólares Made in Caracas en un jet privado charteado por un organismo argentino y a cargo de un funcionario de gobierno encargado de los peajes terrestres para acompañar a funcionarios del gobierno caribeño a cargo de regentear las fabulosas reservas petroleras.
Como si fuera poco, el flameo del sistema capitalista que en 48 horas llevó al país de ser el elegido en proveer otra vez a la humanidad de alimentos, como alguna vez lo hiciera el Granero del Mundo, llenarnos de divisas, chapotear en plata a lo lindo, hasta los pobres iban a comer algo, ahora ve con desesperación si la tabla de telgopor, comprada de ocasión y uso playero de los chicos, no nos dejará también irnos a pique.
Pero ninguna de estas cosas va a aportar algo sobre el paradero de Julio Jorge López. Todo lo contrario. The show must begin.
30.7.08
PIRATAS TENIAN QUE SER...
Los piratas nos hacemos cada día
Desde tiempos inmemoriales está instalada la idea de que lo bueno viene desde la cuna. O mejor: desde el útero. O tanto más: desde las células que generaron ese ser que se enorgullece de haber ‘nacido así’. Pero esta gran falacia no deja ver un costado humano tanto más interesante que los genes o la sangre o como se llame aquello que se trae, presumiblemente, desde siempre. Y con ello me refiero a la posibilidad de hacerse con el paso y el peso de la historia. Simplifico: es bueno traer cosas de la cuna. Pero tanto más es ir aprendiendo de lo que hay, para ser eso que hay.
Todo esto, ¿dicho para qué? Para desmitificar una de las frases más utilizadas en el fútbol: “Yo nací siendo de...” La citada frase evoca una especie de intocable e inmaterial tiempo inexistente en que nos formamos sin saber un carajo de nada. Aburrido. Sin ser, ya pretendíamos ser. Yo debo decirlo: yo no nací de Belgrano. Me hice hincha de este club recién entrada la adolescencia, años más, años menos.
¿Y para qué me sirvió no ‘haber nacido de’? O bien: ¿sirve de algo esto que cuento?. Sirve. Sirve para racionalizar la pasión. ¿Es posible?. Capaz que sí. Veamos: uno elige ser hincha de un cuadro por cercanía –pobres los cordobeses que optaron por clubes de Buenos Aires, que es como ser hincha del Milan viviendo en Atacama-, por identidad, por los amigos. Yo me hice por el barrio. El barrio era pirata, mis amigos del potrero eran piratas y yo no tuve más remedio: me hice pirata. Dejé de lado esos viejos e impostados colores porteños que no sentía y me hice de Belgrano y empecé a ir a la cancha y me hice más amigo de mis amigos celestes porque íbamos a la cancha sin un mango y esperábamos que abrieran las puertas en el segundo tiempo para entrar con una sábana celeste que tenía nuestros nombres y esos sábados o domingos no dejábamos de gritar soy pirata, soy pirata. Desde la cuna soy pirata, cantaba yo también, mintiéndome a mí mismo y a la mayoría cordobesa. Acaso por vergüenza. Por el mito ese que dice que se tiene que ser desde que no se es.
Pero claro: acá interviene otra historia. Y es la de buscarle fundamentos a lo que uno ha elegido. Y que lo ha elegido por cuestiones que no hacen a asuntos de la cabeza. Pero, ¿cómo carajo uno le da fundamentos a esos colores, a esos once perros corriendo atrás de una pelota, a esos energúmenos que por decenas de miles llenamos una cancha y cantamos y cantamos y cantamos y cantamos?. Y lloramos. Sí señores: yo he llorado por estos colores y los 40 mil maricones que me abrazaron ante cada gol a favor, ante cada gol en contra, ante cada travesaño estallado, esos 40, 50 mil maricones también lloraron en mi hombro. ¿Cómo entonces darle razones a lágrimas incomprendidas?
Para la búsqueda de esa respuesta, tuve que ir al pasado. Y bucear y reconocerme en ella y caer en la cuenta que lo que se siente por Belgrano no es más que años de historia, lucha, convicciones y mucho, pero mucho huevo.
Vamos por el nombre. Particularmente, jamás podría ser hincha de un equipo que se llame establecimiento, talleres, corralón o instituto. Jamás. Belgrano, en homenaje al prócer más desprendido y noble, pichón de jacobino, es un lindo nombre.
Vamos por el creador: Particularmente, jamás podría ser hincha de un equipo fundado por ingleses o por marcianos. No es chauvinismo. Es sensatez. Pero por un pibe de 14 que después fue casi un genio popular, puede ser. Porque eso fue don Arturo Orgaz, nuestro fundador, uno de los cordobeses más destacados del Siglo XX. Tenía 14 y con los muchachos de la barra fundaron Belgrano en 1905 y le pusieron los colores de la patria. Unos años más y Orgaz protagoniza la Reforma Universitaria junto a otros ilustres como Deodoro Roca, Gregorio Bermann y Saúl Taborda –que ruego a los cielos, se hayan hecho piratas-. Unos años más y es el padre del socialismo local, al cual representa como candidato a gobernador y a vicepresidente de la Nación. Y después, periodista, poeta, pensador, docente universitario, abogado. El senador provincial que le dio a Córdoba el descanso de los sábados -¿para ir a la cancha?-. Por siempre, el mejor orador que tuvo la Doca en su historia. Un fundador con las letras bien puestas. Nada de inglesitos.
El barrio. ¿Podría yo ser hincha de un equipo que traiciona su origen y su muda a un barrio muy bonito, nulo de pasión?. Jamás. Alberdi es el barrio de Belgrano. Y Alberdi no sólo es Alberdi, también fue el primer asentamiento urbano de los últimos indios de estas tierras, que las tuvieron hasta que un gobernador vestido de azul y blanco les prohibió la propiedad comunitaria, les prohibió su lengua y esos ritos ancestrales que hoy añoramos. Alberdi fue un territorio libre, el último de la Córdoba conquistada. Después, Alberdi fue espacio de estudiantes que lo rebautizaron Clínicas, lugar desde donde se hizo la Reforma, la gesta estudiantil que acabó con la incidencia del clero en la Universidad Nacional de Córdoba –la segunda del continente- y se extendió a toda América latina. Alberdi es Cordobazo. Mientras los dictadores de entonces tenían sus bonitas casas en Barrio Jardín, en Alberdi se alzaban barricadas y se protegía a los estudiantes y obreros que querían otra Argentina. Ahí estuvo Agustín Tosco, que, hay que decirlo, era de Huracán, pero su nieto lo entendió y hoy forma parte de nosotros. Hoy, Alberdi es una populosa barriada que vibra cuando por Orgaz viene bajando la marea celeste hacia el Gigante, nuestros estadio. Usted viera lo que es eso.
¿Y los títulos? ¿Son razones para darle argumentos a una pasión? Puede ser. Ser el primer equipo de Córdoba en jugar un Nacional -el de 1968- o el primero de la provincia en ganar un torneo de AFA –Regional 85/86- y el único equipo del mundo en tener de hijo a su clásico rival durante 15 (léase quin-ce) años, también son argumentos que hasta convencerían al mismo Sócrates de hacerse pirata. Ojo, a lo mejor lo fue y a mi se me escapa.
¿Y que la hinchada sea una sola, que cante todo el partido y aplauda y aliente hasta en los momentos más duros y difíciles –que han sido mayoría-, vale como razón a la sinrazón?. Otra buena razón razonada.
Y ahí está: no es necesario ‘nacer de’. Es mejor ir haciéndose ‘de’. Y tener sobradas razones para explicar que la historia de Belgrano no es más que la misma historia del pueblo de Córdoba.
Tengo un sueño, quizás el mayor: abrazar a mi hijo-tan pirata como el padre- y no soltarlo jamás el día en que Belgrano sea el campion. Sí, el campion. Y sé que ese día está llegando. Por Orgaz, por la Córdoba de los indios, la Reforma y el Cordobazo. Por el potrero y mi barrio pirata, por los amigos de la infancia que no volverá y por los hermanos de sangre color cielo que lloraron en mi hombro.
Ese día, celeste que arderá, está llegando.
19.6.08
NO FUE NAPOLES, PERO...
El joven tucumano peronista, con el cráneo destrozado, ya ha sido cargado en la ambulancia del SAME y lo van a llevar en un santiamén al Argerich. Pura rutina. No había nada que hacer.Una de las formas más humillantes, aberrantes y asquerosas de la vida moderna, encima tildada de democrática, es el clientelismo político, una actividad subcapitalista o paracapitalista que tiene plena vigencia y que permite armar actos multitudinarios para cualquier cosa. La desvergüenza del líder que cree que lo aplauden o le agitan cartelitos por su carisma no es materia de preocupación de esta notícula. Es más bien tristeza y vergüenza ajena.
En medio de un acto y una alocución más en este sin ton ni son que se ha dado en llamar, desde el 11 de marzo último, El Gobierno vs. El Campo, el PJ en el que se encaramó el marido volvió a organizar un acto partidario para que sorpresivamente hable ella, su esposa, la doctora Cristina Fernández, a la sazón presidenta de la república, y por cadena nacional. Y hay que tratar de llenarle la plaza aunque fuera un día laborable convertido en no laborable sin decretos ni resoluciones para que después no haya quilombos leguleyos.
Para esto, para conseguir grupís sociales a rolete y armar multitudes de papel maché, hay montada una organización muy fuerte, sobre todo en el GBA, pero también en las provincias, consistente en una especie de delivery en el que se llama y se pide mandame 100 negros más o menos jóvenes o necesito 50 viejas no muy zaparrastrosas y también che, no menos de 80 gorilas dispuestos a todo porque hay que copar una asamblea y puede haber goma, terminarse en un hospital o hasta en la heladera del depósito de cadáveres del hospital más cercano.
Del tipo de merca dependen los precios. Se tienen flotas de ómnibus en pésimo estado y servicio de catering. El fenómeno está muy bien analizado y detallado en el libro El entorno, de Daniel Otero, aparecido con motivo del lanzamiento de Eduardo Duhalde en la cancha de Racing, en Avellaneda, montado sobre el aparato de Las Manzaneras, un reciclamiento de la organización barrial cubana de base, pero adaptado al peronismo vernáculo y con fines un tanto sesgados respectos al original.
Carlos Marriera tenía 21 años, era de Lules, cerca de la capital tucumana, peronista e hijos de peronista. Aclarar que era tucumano, de esa zona y que no vivía en la holganza es un poco ocioso, pero era pobre, no tenía trabajo y su comprovinciano historiador Juan García Hamilton dijo en la tevé que conocía incluso a la familia, el padre funcionario municipal ya se puede sospechar de qué categoría, la madre cocinera en un comedor infantil popular y la alternativa de engancharse con un puntero, con otros 200 comprovincianos como él, por los 100 pesos, los 2 sánguches y la Coca, más encima conocer Buenos Aires, a la que conocía por la tele, gritar por la Cristina en un momento en que la cosa está que arde, no era un proyecto para nada delirante.
Aparte hay que tomar una serie de detalles en cuenta que no aparecieron. En esas catraminas o en otras mejores, de línea, pagadas, el viaje anda arriba de las 20 horas, un día entre pitos y flautas, un rato en Buenos Aires, como al final sucedió, y el regreso, si hubiera sido normal, se hubieran pasado tres días divirtiéndose, haciendo algo, no como en Lules, que se la pasaba jugando a las ratitas: a ver si pasa el rato...
Era un contingente de 200 ciudadanos jóvenes. Eso solo, al terrateniente José Alperovich, actual gobernador del ex Jardín de la República, que ya tuvo la dicha de soportar a Domingo Bussi con y sin jinetas, más Palito Ortega y personajes vernáculos del calibre del Malevo Ferreyra, le significó al fisco una erogación de 20 mil pesos. A esto se debe agregar los cinco micros, a por lo menos 2 mil pesos cada uno, lo que hacen otros 10 mil. La viandita, un tanto en la línea Cormillot, como para no engordar ni empachar a nadie, sus diez pesos por diente los vale, algo que suma otros 2 mil pesitos. Digamos que en total, a ojo de buen cubero, sin entrar en la inflación, curros, sobreprecios, mordidas extras de los políticos, etc., suma un total de 32 mil morlacos de la moneda nacional, unos diez mil dólares de la vieja moneda. Todo esto para ponerle a la presidente un par de centenares de ululantes muchachos que, salvo este caso trágico, se tuvieron que comer 2.500 kilómetros y gastar bastante al pedo, sin entrar en otras consideraciones políticas, casi tres días de sus vidas en un país que no les ofrece mejores alternativas en que invertir el tiempo de la única vida que se tiene para gastar.
En el medio del lamentable aquellarre y peor espectáculo que está dando la Argentina con el quilombo de las retenciones móviles a la soja, el último vaso de quebracho no es el que produce la cirrosis hepática. De lejos, por cierto, los peronistas son los inventores de esta metodología de armar actos de masas clones, pero caer en la ingenuidad que son los únicos que necesitan claque para creer que arrastran gente, es algo más que ingenuidad. Tiene otro nombre. En la famosa proclamación del Tercer Movimiento Histórico, en Parque Norte, a cargo del entonces presidente Raúl Alfonsín, el palco principal estaba rodeado de lo más puro y granado de la barra brava de Unión de Santa Fe, con el Soga Negra Escalante al frente. Los colores de los tatengues son rojo y blanco. Calzaban justo con los de la Revolución del Parque. Y se vinieron por el choripán y el vaso de tinto. Y eran peronistas del SMATA, del Buscapié Cardozo, Dios lo tenga en la gloria, y no se habían vuelto radichetas de pronto. Lo que pasa que hay códigos de honor y vinieron porque se los pidió el Changui Cáceres, una figurita que estaba en ascenso, y de la época de la dictadura, al ser todos hinchas de Unión, se debían muchos favores mutuos, sobre todo las entradas gratis que le conseguían los radichas infiltrados en la Comisión Directiva, por lo que a la hora de hoy yo por vos, mañana vos por mí, muchachos necesitamos número en Parque Norte y los guachos cambiaron el casete de la marchita por adelante, radicales, el partido que se quiebra pero no se dobla y dale que va.
No andemos con formalismos de cuáqueros. Amigos son los amigos.
Marriera y sus cumpas llegaron de noche a la Reina del Plata. Estacionaron por Congreso y ya se mandaron tempranito y frión para el lado de la Plaza de Mayo. El proyecto de miniturismo le duró menos de seis horas. Como a eso de las 11 andaba boludeando cerca de la pirámide, estaba pasando por debajo de uno de los racimos de focos, bien al estilo francés, con el look de otra época y otros esplendores, cuando el viento hizo flamear demasiado a una de las pancartas atadas desde el día anterior porque actualmente los carteles valen más que las personas para que los jerarcas partidarios vieron quiénes estaban y quiénes no, la fuerza quebró el brazo, y uno de los brazos se quebró y la farola que dijeron algunos que anda por los 80 kgs. le dio de lleno al pobre Marriera, partiéndole la calota craneana.
Lo otro es crónica policial de la común y la berreta. Murió clínicamente en el Argerich, después la bolsa negra de plástico, en el piso del avión sanitario y devolución a Tucumán capital. Sus otros 199 cumpas sobrevivientes embolsaron el violín, al micro, a llorar un poco el desconsuelo del amigo muerto y tanta mala suerte, mierda de acto y tratar de disfrutar un poco, caminar, ver por lo menos el fulgor de la riqueza ajena, porque ser pobre no es mala suerte, es toda la mala suerte del mundo organizada para que lo disfruten unos pocos, y todavía vaya uno a saber si alcanzaron a agarrar la bolsita con los dos sánguches de mierda y la coca.
Sin sarcasmos ni ironías macabras baratas, un ejemplo claro de lo que es la épica posmoderna, neoliberal, la hermosa aventura de vivir en esta sociedad del desasosiego, donde encima los craneotecos se preguntan en paneles televisivos qué puede llevar a los chicos a pudrirse los pulmones aspirando bolsitas con el neoprén del pegamento sintético. Y Carlos Marriera, por la hora, ni alcanzó a ver la tumba de Mariano Moreno, imponente sí, pero a oscuras, el Monumento a los Dos Congresos, algo del Palacio Barolo y el amanecer atrás de la Rosada, pintada de ese color por un capricho del viejo Sarmiento.
De la Cristina, a la que había votado, nada. Sólo que ella compartió con gesto mustio el minuto de silencio pedido por los parlantes del acto. "Buenos Aires, ciudá gringa", supo espetarle don Ata en Las Coplas del Payador Perseguido.
15.6.08
6 a 1
El Tarzán está preguntando en checo a los fotógrafos por dónde mierda pasó, pero ya un compañero lo va a asistir para buscarla en el fondo de los piolines por sexta vez. El había ido las otras cinco y el ego argentino quedó todo magullado, un estropicio, aceite de ricino para los mejores del mundo. No hay caso con la ignorancia y la falta de respeto. Los animales de los checos ni se dieron por enterados que debajo de los tres palos estaba el gran Amadeo Carrizo, (a) Tarzán, que adelante estaba, con la Nº 2, el gran Pedro Dellacha, (a) Don Pedro del Area, y que para completar le habíamos puestos cracks de segunda como Angelito Labruna, el Beto Menéndez, el Patón Rossi, el Chueco Avio. No hubo nada que hacer. Se vio claramente que había sido orden del Partido. Una siniestra conjura del inmundo trapo rojo que jamás iba a reemplazar a la gloriosa celeste y blanca, todavía no atada al carro de ningún vencedor.
Los que tienen edad y memoria, gravísimos y mortales defectos en un país como la Argentina, que todos los días nace ayer, el remezón si no fue mayor resulta tranquilamente comparable a la rendición en Malvinas. No se podía creer. Un año antes, en Lima, los Carasucias habían basureado a todo lo que se le puso adelante. A Brasil se le ganó 3 a 1 porque se le jugó a media máquina y ellos, en el banco, tuvieron que dejar sin debutar a un negrito flacuchento, con cara de hambre secular, que se llamaba Edson Arantes Do Nascimento, al que le decían Pelé como le podrían haber dicho Cacho, pero le decían Pelé y a partir del año siguiente toda la humanidad se iba a enterar cómo le decían y les importaba un carajo el nombre real del negro miserable nacido en una favela todavía más misérrima.
Nadie lo podía creer. Media docena de pepas es mucho hasta en un Soltero contra Casados. Y en un Mundial donde éramos fija, ni hablar. Para guardar lo mejor de las tradiciones, dirigentes, hinchas, periodistas, diareros, taxistas, todos, se pusieron a vociferar lo que cornudamente se habían callado la boca hasta cinco minutos antes de los tres pitazos finales. Para hablar de detalles, después del sudamericano de Perú, ganado por afano, la AFA se había comprometido a que bajo ningún punto de vista vender a Humberto El Bocha Maschio, Antonio Valentín Angelillo y ni hablar de Omar El Cabezón Sívori. Para que todo el mundo desde hace ya medio siglo se enterara que somos gentes de palabra no se habían terminado de sacar los botines e ir a las duchas, que los tres se vistieron para ir a la Juventus, el Inter y la Roma. La guita es la guita y la Argentina es un país donde si sobra palabra empeñada, de jugadores insuperables a rolete mejor no gastar saliva al cuete. Cinco años antes les habíamos dado a los ingleses un zaino a rolete, en el Monumental, con un tercer gol de Ernesto Grillo que no estaba TyC Sports y toda la parafernalia electrónica, tres veces mamado el arquero inglés en cuatro patas en el área chica, porque en ese caso otro gol famoso a ese mismo equipo quizá se tendría que haber puesto en la cola.
Cinco años, nada más.
Eramos el mejor fútbol del mundo.
No habíamos jugado contra nadie, es cierto, pero no es cuestión de entrar en los detalles.
Y de 7 llevábamos, junto a Garrincha, al otro mejor wing derecho del mundo: Oreste (sin ese) Omar Corbatta, que una noche en la Bombonera, con ese mismo equipo, se había mamado a nueve peruanos, a uno lo hizo pasar de largo tres veces antes de convertir. Un lujo, el Loco. Lo más grande que había. Y los checos, por el asunto de la censura comunista, no estaban enterados y no le dejaron tocar ni una bocha.
Fue una falta de respeto y una palmaria muestra de la superioridad intelectual, tecnológica y moral del sistema capitalista, occidental y cristiano por la gracia de Dios.
Tiempo después del dichoso Mundial 78 tuve ocasión de conocerlo personalmente al Loco Corbatta. Fue en un bolichón de la avenida Belgrano, en Avellaneda, frente al Hospital Fiorito, donde ya había estado internado. Ahí era seguro encontrarlo porque desde temprano empezaba a llenar el tanque con semillón y había sido público hasta la consternación cuando unos pibes de las inferiores de San Telmo, que habían ido al Doble Cilindro a jugar una fecha oficial, en el vestuario visitante, sobre la camilla de masajes, sin siquiera una cobijita, lo habían encontrado durmiendo porque estaba en la vía y la Tita, la famosa canchera de La Academia, que lo adoraba, por lo menos le había dado techo y un lugar donde tirar la osamenta cuando al sol, todos los días, se le da por apagar la luz.
Ya tenía las piernas, las gloriosas y superdotadas piernas, sobre todo la derecha, a la miseria. Si mal no recuerdo era flebitis o alguna otra complicación cardiovascular por el estilo, sin contar los camiones cisterna de quebrachón con el más puro tanino que se había estibado. Estuvieron a punto de amputarlo y poco después moriría, precisamente allí enfrente, en una sala del Fiorito, lleno de nostalgias, palmaditas, recuerdos, alabanzas y ni un mango para un sánguche. El diario para el que trabajaba corrió con la cuenta de los semillones mutuos y las picadas, El Loco embalado contando todo de fútbol.
To-do.
Mentiras, verdades, globos, contradicciones, lo que sea.
To-do.
Sin siquiera mosquearse me contó que la noche, no el día, bueno cuando fue lo de Checoslovaquia en un país de noches largas y mujeres blancas de tan rubias y cariñosas, él se había acostado a las 02:30 hora local. El utilero se había olvidado de poner la disciplina junto con las medias, los botines y el árnica. Fue un puterío. Para mejor desmadrados en un momento en que la frigidez victoriana había levantado a las suecas como el paradigma de las mujeres liberales, cojedoras con cualquiera, ardientes e incontenibles con los latin lovers, a revolear los calzoncillos, chicos, que la vida es corta.
El retorno fue amargo. El Tarzán Carrizo todavía se recuerda de cómo le dejaron el balero a monedazos, con unas de 50 centavos nuevas que habían salido y que les decían las chanchitas y que dolían como la puta. No estaban las almas alquiladas como ahora, pero alguien se encargó de chartear camiones y algún micro, llenarlos de entusiasmo para la recepción correspondiente y a la delegación de puteadas, algún sopapo y patadas varias.
Fue demasiado espontáneo para ser espontáneo.
En el gobierno estaba el ahora resucitado Arturo Frondizi, con los votos prestados de Perón, genial estadista incomprendido, que fue una lástima que no hubiera aplicado ni el 10% de lo que sabía y no terminar como terminó, entre otras cosas cuando le asesinaban a familiares de su misma sangre y el derramaba elogios a la tarea depuradora del Proceso. Sin contar que unos meses antes de Suecia, en el balcón del General, había salido a saludar a los uniformados nenes de las escuelas privadas cuando regaló la facultad de dar títulos universitarios a cualquier quiosquito sin antecedentes. Hasta su hermano Risieri, rector de la UBA por el voto de los tres claustros, estuvo en contra. En cambio, al lado suyo, en el balcón, aquel día, lo flanquearon El Bisonte Alende, gobernador de Buenos Aires, y monseñor Antonio Plaza, quien en 1978, en un acto especial recordó la palabra fiel del incomprendido estadista en cuanto a entregar ese patrimonio fundamental de toda nación como es decidir quién está capacitado para ser médico, ingeniero, abogado, veterinario, y no vender los diplomas al mejor postor, cumpliendo fiel de palabra a lo único que cumplió: el compromiso con la curia de entregarles lo que faltaba del control de la educación, como es la emisión de títulos habilitantes.
La alusión no solamente es obvia porque desde 1930 el fútbol era abiertamente una cuestión de Estado y la AFA un ministerio sin cartera, sino que al frente se encontraba Raúl H. Colombo, correligionario del Flaco que había dividido la UCR, escrito un libro contra le entrega del petróleo por parte de Perón y lo primero que hizo cuando subió fue entregarlo él. Colombo era presidente del Club Almagro, prestigiosa institución de Medrano y Díaz Velez, con unas prósperas mesas de póker en el último piso y una canchita en José Ingenieros. Curtía la profesión de celador de un colegio secundario estatal de la zona, y siguiendo la tradición de Facundo y después dándole el ejemplo a López Rega, sin título habilitante subió directamente a rector sin hacer estación. ¿O no era amigo y punto del presidente?
Los clamores, llantos y todo tipo de epítetos como secuela del lacerante 6 a 1 se hicieron escuchar varios meses. Adelatándose a la tristeza otra vez generalizada del 20 de diciembre del 2001, un solo grito ganó corazones y gargantas: “¡Que se vayan todos, ladrones hijos de puta!” Claro, también adelantándose a las épocas, no se fue ni el portero de la AFA, ni la Gorda Matosas que vendió ilegalmente billetes de lotería en el pasillo de entrada. Se quedaron todos y afanaron más.
Entre el circo vergonzante de aquellos días se destacó una asamblea general de la AFA para pedirle a Colombo & Co. que rindiera cuenta de la caja chica porque sobraban mercaderías de contrabando y faltaba efectivo, cuando en lo mejor, justo que venía la votación decisiva y la más que decisiva patada en el orto, alguien llamó a un cuarto intermedio, salieron y es el día de hoy que la asamblea no se reanudó. Si alguno cree que legalmente eso nulifica todo lo actuado después, hasta el día de la fecha, que vaya y consulte a algún constitucionalista, a Aguilar, a Macri, a Miele, los hijos de Hugo Moyano que le administran el fútbol a Independiente.
Fue así. Sucedió así. La Argentina fue, es y será así.
Pero la anécdota deportiva, futbolera, de las seis pepas, son apenas la nube de humo de lo que realmente pasó. HAY UN FUTBOL ARGENTINO ANTES DE SUECIA Y OTRO DESPUES. HAY UNA TRANSFORMACION SOCIOPOLITICA QUE SE ADELANTA TREINTA AÑOS A LO QUE LE VA A SUCEDER AL PAIS. Dos peronistas de ley, como Alberto Jacinto Armando, concesionario de la Ford y limpiamente, por licitación, proveedor de móviles a la Policía Federal, del brazo con Antonio Vespucio Liberti, hijo del genovés masón fundador de River, fabricante de naranjín y soda en la Boca, más siempre distribuir de la Quilmes, a tal punto que tenía un desvío especial del tranvía Retiro-La Rambla, después gracias al fútbol distribuidor exclusivo en el país de Coca-Cola, decidieron poner cartas en el asunto y ni yanquis ni marxistas implantaron en el más popular de los deportes lo que el ministro de Economía de entonces, el capitán (R) ingeniero Alvaro Alsogaray, ex gerente de Aerolíneas Argentinas cuando el Tirano Prófugo estaba en el poder, ya pregonaba como la economía social de mercado.
Para decirlo académicamente, se acabó la joda. El recién fallecido Bernardo Neudstad, otro ex peronista neoliberal de la primera hora, los ingresó al elenco estable de su programa televisivo Tiempo Nuevo. A partir de 1959, por un tiempito, se llamaría Fútbol Empresa y después, ya sí, sin tapujos, Fútbol Espectáculo.
La nueva fase del capitalismo había llegado al fútbol como la parte más importante de la Industria del Ocio. Se acabaron los campeonatos morales, la pisada de la pelotita, la camiseta afuera de los pantalones, las melenas y salir del túnel eructando los ravioles de la vieja para jugar el partido. Seis de los siete días de la semana había que dedicarlos a lo que ya Alfredo Destéfano llamaba La Fábrica. El modelo elegido, contra algunos vagiditos de otros peronistas ya neoliberales, como el caso de Armando Ramos Ruiz, partidario del más vanguardista sistema italiano de Sociedades Anónimas derecho viejo, la dupla Armando/Liberti se copiaron del modelo del franquista Santiago Bernabeu y su racha con la Eurocopa y aquel famoso equipo merengue que contaba con desertores del oprobio comunista, como el genial Puskas y el no menos efectivo Kubala.
Los lúdico y azaroso de lo deportivo puede ser industrializado, controlable. Entre otras cosas, la corrupción y la violencia, que pululaban. Por eso, de arriba para abajo, lo que ya se conocían como barras fuertes devinieron en estructuradas, profesionales y militarizadas barras bravas. El domingo 19 de octubre de ese mismo 1958, Día de la Madre, para más datos filiales, recién acallados los despelotes estudiantiles defendiendo la escuela de Sarmiento y la Reforma Universitaria, en un Velez-River jugado en Liniers, una granada de gases arrojada con la escopeta correspondiente le partió la calota craneana y hubo fatal derrame de masa encefálica. El chico Mario Alberto Linker, de 19 años, tuvo el tristísimo honor de inaugurar la lista que ya lleva cerca de 300 de la violencia futbolera institucionalizada. El fotógrafo que alcanzó a sacar la instantánea del oficial que hizo el disparo falta recibió como en día de fiesta y le rompieron la máquina y le velaron el rollo. El jefe de la mejor del mundo era un marino retirado y primero dijeron que Linker se había dado con la nuca en el filo del escalón de hormigón, después que otro hincha de River le había partido el zapallo con uno de los envases de las botellitas de vidrio de Coca-Cola que todavía se vendían en las tribunas. Los médicos de guardia del hospital Santojani no se movieron un paso: la lesión de 6 cm. de largo obedecía a un objeto romo, con gran poder de impacto para producir semejante lesión, ellos columbraban que muy posiblemente una granada de gas lacrimógeno arrojada con una escopeta, y no firmaron otra cosa. La medicina no tiene camiseta ni vota.
Había comenzado un nuevo fútbol argentino. Habían pasado apenas cuatro meses de la conmoción por la goleada de los infames comunistas muertos de hombre. Para qué tomarse el trabajo de considerar al fulbo como el fenómeno cultura de masas más importante del capitalismo y, en tanto juego todavía, el más formidable formador de identidades sociales. Por eso, en un país futbolero, sí, pero que todos los días nace ayer, hoy nadie se acordó. Esta noche juega la selección en el Monumental y the show must beguin. [Amílcar Romero]
15.1.08
LOS PRIMEROS 100 AÑOS Y UNA MILONGA EN VIDEO
14.1.08
13.1.08
5.1.08
PARA LOS GOMIAS NO HAY COMO EL TETRA
CARTON Y MAILS, QUERIDOS
por Juan Alberto Núñez *
No sé si el tetabric me incineró los divertículos, pero según me cuentan parece que hecho cosas en estos días que no debería haberlas hecho. Robé una rosa de un jardín para regalarse a la señora de la panadería, y una bicicleta que tenía un solo pedal.
Sólo a mí me ocurren esas cosas: aprovecho el peludo para hacer lo que nunca me atreví y robo lo que no me sirve.
El rengo me denunció y pasé la noche del 31 en la 3ª con la dueña de la panadería sin que la pobre pudiera entender que esa flor que había extraído de un jardín era para una pequinesa que todos los días cuando paso a tomar el tren me mira como sólo alguna mujeres Yahilandia suelen mirar.
Mi mujer y algunos de mi familia le echan la culpa al Pico de Oro, pero yo estoy contento porque Papá Noel también estuvo en cana conmigo porque se me metió en la casa del intendente y como no les puso los zapatos, se puso a pelear con descalzo, como mun hombre se puede llamar Descalzo. ¿Qué le va a poner cuando vengan los tres reyes magos? Como el agente lo creyó en curda y además es de los teosóficos de la séptima cruz, cuando yo salí él todavía dormía y me dijo que les diera saludos a todos ustedes.
¿De qué?
De parte del viejo.
¡¡¡Salud!!!
* Juan Alberto Núñez es escritor y aparte de algún que otro brindis decidió mandar este mails a los amigos. Le agradecemos la deferencia de permitirnos la publicación y extender su salutaciones al ciberespacio. Mientras tanto, la pobre compu se recompone en la salita de primeros auxilios del coma alcohólico que se pescó por tanto darle al ENTER.
4.1.08
ADELANTE CON EL AUTOEXTERMINIO ARGENTINO
Una imagen repetida. Todas son iguales. Pueden ser de cualquier siniestro. Da lo mismo. La escengografía no cambia.NO SACAN LA MANO NI PARA DOBLAR
Para este año, el capitalismo baboso, que festeja el supuesto crecimiento a un ritmo del 10%, que la inflación no llega ni a un dígito, que los únicos descocupados son los empleados públicos que no trabajan, anunciaron que se van a poder en marcha, en condición de matar y ser exterminados, 540 mil 0 kms. más. No se trata de humor macabro o sadismo: lo festejan seriamente. Y es una patología colectiva que ya lleva su tiempo, que está bien instalada, y que barremos bajo la alfombra. Es una conducta colectiva suicidógena porque casi el 70% de los que todavía tilingamente siguen llamando accidentes son piquitos de frente a 140 por lo menos.
Los comentaristas audaces, capaces de denunciar a un gato porque se comió el bofe, claman a los cielos, además de pedir la intervención del presidente, que es lo que viene pidiendo desde el 25 de mayo de 1810, por una legislación especial (¿?), mayor rigor en las normas, más control y en general todo lo que tienen que hacer LOS OTROS, no nosotros, que somos ciudadanos ejemplares y cruzamos semáforos en rojo es por un llamado del deber, por el sacerdocio del Cuarto Poder.
Cuando ya el calorcito de lo último del 2006 apretaba el frente de la Legislatura porteña fue escenario de uno de los tantos hechos deleznables que la Reina del Plata ofrece a diario. Colectiveros y peones de taxi, mejor dicho pesados profesionales contratados como gremialistas porque cada sindicado tienen lo suyo, se dieron fuerte y tupido con los uniformados. Hubo más de un exceso y heridos. Los representantes de los trabajadores exigían quedar exceptuados del régimen de puntaje para la renovación de la licencia profesional porque eso atentaba contra la fuente de trabajo.
En romance, querían patente de corso para seguir haciendo lo que hacen.
Durante un show televisivo clásico, con escenografía clásica, representación no proporcional clásica y resultado clásico, esto es, que son más inútiles que el agua de los fideos y que siempre terminan en empate técnico, el representate troskista fue basureado por el kirchnerista, debido a la falta de representatividad y arrastre que históricamente llevan como un cruz los seguidores de Altamira. Pero se guardó muy bien en no responder las cuestiones de fondo que se le planteaba, como fueron que lo que estaban reivindicando no eran los entre 3 y 5 mil pesos por mes que se llevan como sueldo promedio esos ciudadanos a la casa, sino el salvaje sistema de explotación impuesto por el neoliberalismo para lograrlo: entre 10 y 12 horas de trabajo, cumplimiento estricto del horario en los circuitos que los lleva a cualquier desenfreno y que llegado el momento los frenos pisados a fondo no alcancen, falta de de horas de descanso, el rechazo a que ese jornal sea por seis horas diarias de trabajo como toda labor insalubre porque manejar en Buenos Aires no es insalubre, desestructura cualquiera aparato psíquico y hasta es letal.
El peronista transversal, que trabaja de tal cosa en la Legislatura porteña, se fue por la tangente, le refregó por el hocico el 45,5% logrado en las últimas elecciones gracias a la compra a granel de municipios completo con todos los votos adentro con la plata del superávit fiscal y democráticamente prometió volver a sentarse con esos insignes representantes del proletariado del volante a ver qué solución changa podían encontrar, ni yanqui ni marxista, para que fuera derecho a la imunidad sin serlo.
Ahora una ONG que hace rato viene batiendo el parche volvió a insistir con que el promedio diario de muertes por accidente de tránsito es de 22 por día. Un poco antes, en cámara, el representante de Missing Children dijo que era de 15. Para otros supera los 30. En resumen, una tómbola tan o más siniestra que la de los muertos del fútbol. Como al decir del general, la única verdad es la realidad, y se olvidó de ponerle las comillas porque el pleonasmo tiene dueño, la cantidad de comunicadores sociales, para llamarlos de alguna manera, no oficialistas, sino alcagüetes que han florecido resulta realmente sorprendente. En un canal de aire, con esa soltura e impavidez que tienen para decir cualquier pavada y quedarse con gesto de verdad revelada gratis, tomá, usala vos, pusieron cara compungida y remarcaron el titular inicial, estrepitoso, que decía a fines de octubre del 2006 el promedio daba una muerte por hora en accidentes (?) de tránsito, o sea, textual, sin ponerse colorados, "22 muertes por día."
Porque al kichnerismo ya no le alcanza con los índice del costo de vida, la canasta familiar, la desocupación y demás del INDEC, donde técnico que molesta es enviado a alguna dependencia afín del zoológico a juntar puchos, sino que hay que darse por enterados que el Día Transversal tiene 22 horas, ya no más las aburridas 24 de hace tanto tiempo, por lo cual vamos a tener cantidad más de años bisiestos y esto va a formar parte del cambio en el cambio, aparte de lograr un considerable ahorro de energía porque el asunto, con alguna manita amiga para conseguir un poquito más en el tarifazo, ya se está pareciendo al alfonsinismo y no van a faltar los que empiecen a gritar que vuelva el Turco.
El protagonismo mediático diario, a todo esto, sobre todo el televisivo, han pasado a ser los choques múltiples y los heridos varios de todo tipo, con alguna víctima fatal para matizar la velada, como aquella macabra milonga de principios del siglo pasado que daba cuenta de una fiestita popular en un conventillo boquense.
27.12.07
Y TAMBIEN SE NOS VA EL 2007
El beso, de G. Klimt¡Asombroso!, nunca había estado, ¡años de todos los años!, podía pasarme la vida recorriéndolos, me quedaba poco tiempo para comprar uno y enviarlo por internet, ¿comienzo por el fondo o los recorro al azar? opté por retroceder un siglo. Coronando la entrada un precioso fileteado carmín, verde jade y oro, enmarcaba el óvalo en cuyo centro titilaban eléctricas lamparitas anunciando 1907 y el progreso. Un aroma extraño emanaba del estacionamiento mezclando efluvios de nafta y tracción a sangre. Carruajes, bueyes, mulas y caballos miraban con asombro triciclos, bicicletas y primerizos automóviles, me decidí a entrar. Cuando vi aquellas imágenes no me quedó la menor duda, aquí encontraré un año feliz, alguna botella 1907 debe quedarles, no es posible que hayan bebido tanta felicidad en un siglo. ¡No sea ingenuo! exclamaron al unísono las señoritas de Avignon, el arte no es la realidad, es una manera de descubrir lo que esconde, si lo sabremos nosotras que nos pintó el maestro, nos llamaban las putas de Avignon, o se piensa que era fácil ser mujer y desnuda, a Pablo Picasso lo trataron de… Nos da vergüenza decirlo. Me detuve consternado, caminé unos metros, levanté la vista pero no me atreví a interrumpirlos, fusión de cuerpos, párpados entornados, ella ofrecía sus labios suspendidos en el centro del deseo, son felices me decía al contemplarlos. Hace bien en no interrumpirlos, de todos modos nada le podrían decir, el beso de Klimt no es un beso, no existen besos eternos, por eso pagarán muy cara esta pintura, para comprar la eternidad, se equivocan como Usted también se equivocó al entrar en este año, me retorné, incliné la cabeza sorprendido, el gnomo estaba vestido con galera y levita azul marino, «Guía» rezaba dorada la inscripción de la solapa, me hizo señas para que lo siguiera, se detuvo frente a un tubo de hierro doblado que se hundía en el suelo como un periscopio invertido, la tapa tenía grabado el año, ¡mire! me ordenó, los cronoscopios no mienten.
Me alejé precipitadamente, debo encontrar, en algún lado debo encontrar, retrocederé un poco más, las imágenes que acababa de ver en el cronoscopio del año 1907 me perseguían. Santa María de Iquique, mineros, palas, 21 de diciembre hace un siglo, hace sangre y caliche, todo mezclado, chilenos, bolivianos, peruanos, argentinos, todos fusilados, se refugiaron en la escuela, ahí les enseñaron la gramática de las balas, el significado del silencio y del punto final, el cónsul de su Majestad Británica señaló la actitud inconsciente de cabecillas y sediciosos, la exportación de salitre siguió alimentando pólvora para otras guerras. Tenía razón el gnomo, los cronoscopios no mentían, giré el ocular hacia el sud-oeste africano, febrero del mismo año, fulgor de diamantes, desierto de Kalahari, las tropas alemanas acababan de exterminar a los Nama, olores pestilentes, un científico recortaba cabezas y otros miembros para fundamentar sus estudios sobre la superioridad de la raza blanca [1]. En París la Venus Hotentote, o mejor dicho su esqueleto, seguía expuesto en el Musée de l’Homme [2]. No existe la memoria, mejor que no exista, hay que olvidar, ¡no!, ¡no hay que olvidar!, la memoria son calles del presente sin ella imposible caminar, me debatía, aceleré el paso, iré hasta el Renacimiento… ¡Espere! ¡espere!, inútil correr, no encontrará años felices, el gnomo trataba de alcanzarme, inútil correr señor, es peligroso, mucha gente se ha perdido persiguiendo la felicidad, sígame, para algo estamos los Guías, si quiere ir hasta el Renacimiento vamos, pero no se interne sólo entre las madejas de tiempo. Mil quinientos siete ¿qué le parece?, se detuvo frente a la Gioconda en el portal de entrada, ¿se anima?
Quedé atónito, el salón inmenso estaba vacío, así es señor una sonrisa alcanza, decidimos consagrar el 1507 a la meditación, una pausa en el aquelarre de años expuestos en este mercado, por eso dejamos almohadones en el piso, para meditar una sonrisa y almohadones alcanzan, tome asiento. ¿La Gioconda, le parece feliz?, me espetó al cabo de unos minutos, la pregunta resonó ambigua, me alegró, ya que el silencio se tornaba irrespirable, me molestó, demasiado trascendente para un mortal, afortunadamente no esperó mi respuesta. Hace cinco siglos que se interrogan sobre el misterio de esa sonrisa, el genio de Leonardo da Vinci es haber concebido una pintura que usted no puede mirar, es ella quien lo mira, es ella quien lo interroga ¿que estás buscando? ¿la belleza? ¿el amor? ¿la eternidad?, entonces se sonríe, no, se equivoca señor, no se burla, esa sonrisa condensa la esencia agridulce de la humanidad, ignorancia y sabiduría, tristeza y alegría, nubes y guadañas, cruces y colinas … por eso le decía que no encontrará años felices, pues la felicidad no se ofrece en años, no señor, ni siquiera en instantes, la felicidad hay que arrancarla al tiempo como las uvas a su racimo, como las sonrisas al alma, no sé como explicarle, como islas de ser en espacios fugaces, más allá de las humanas gravedades, un beso hesitando sobre párpados adormecidos, palmas reteniendo el respirar de las espumas, palabras recién nacidas mordisqueando pezones al azar … ¡Señor! ¡señor! me parece que se está durmiendo, usted debe seguir o abandonar su búsqueda, si desea podemos observar el cronoscopio del 1507 o retroceder un poco más, hasta el año 1.007 o…. No se le escapaba nada, me sobresalté, no estaba durmiendo, mas bien hechizad, no sé si había entendido pero contesté gracias, gracias no deseo ir más allá, me dirigí hacia la salida, ¿cuánto le debo? pregunté mientras hurgaba en los bolsillos, no se preocupe aquí no circula dinero, en todo caso piense la próxima vez la manera de retribuirme dijo con sonrisa misteriosa, como contagiado por la Gioconda.
A pocos pasos de la salida me dejé tentar ¿y si entro en el 2007?, ahora que el enano ese me dejó tranquilo, en algún lugar del planeta tal vez queden alguna botellas felices, ya sé que no es muy distinguido obsequiar cosechas tan recientes, les diré que las dejen añejar para que la felicidad tome gusto. En la entrada un anuncio rezaba «En la medida que el año aún no ha terminado este espacio no posee cronoscopio, todos los acontecimientos se elaboran a la vista del público», un mapa presentaba los recorridos posibles. Mejor evito Darfour, Somalía, Irak, Afaganistán, Medio Oriente, Tchechenia, Congo, Costa de Marfil, los suburbios de París, Londres, Argel, Río de Janeiro, México o Buenos Aires, los orfelinatos de Bucarest o de Moscú, las fábricas informáticas de Tokyo o de Pekin, los barrios negros de New Orléans o Washington, las descargas de residuos de cualquier ciudad, las cazas de ballena y los sitios de pedofilia, los, los, los, las, las, las …pensé rápidamente cómo organizar mi recorrido para encontrar algunas botellas felices, busqué en las islas Mediterráneas, recogí inmigrantes e ilusiones flotando a la deriva, busqué en los cascos polares, vertían los osos blancos lágrimas heladas, busqué en tropicales selvas, avergonzados árboles ocultaban sus cicatrices.
Salí abatido del Mercado de los Años sin nada para enviar, arrastrando pasos y pensamientos pasé delante de unos puestos ambulantes, me detuve, compré arcilla fresca, espátulas y cinceles, siete bolitas y un balero, hilados de amistad, harina de amor, semillas de albahaca y ajo para que el pesto no falle a la hora de la salsa, compré también unos frascos de tiempo para perder, podrán beberlos en caso de agitación excesiva, les mando también unos grisines de soñar, pueden abusar aunque generen adicción … Querida familia, queridos amigos, ya sé que todo esto no alcanza para hacer un año feliz, les ruego mil disculpas es todo lo que pude conseguir.
[1] se trata de Eugen Fischer (1874-1967), autor en 1921, conjuntamente con Erwin Baur y Fritz Lenz, del libro “Principios fundamentales de la ciencia de la herencia humana y de la higiene racial”. Obra que sienta las bases del eugenismo moderno, utilizada luego por Adolph Hitler para argumentar científicamente su ideología y sus planes de exterminio de judíos y otras razas e individuos “ inferiores” .
13.7.07
EN LA FELIZ NO TODOS FUERON ALFAJORES
Mar del Plata - Crímenes de lesa humanidadA 30 años - Carlos Bozzi, sobreviviente de La Noche de las Corbatas
Mar del Plata, 7 de julio (Télam, por José Luis Ponsico) Entre la tarde del 6 de julio de 1977 y la madrugada del 13 fueron secuestradas once personas, en esta ciudad, seis de ellas abogados. Hoy, se conmemora la tragedia.
Aquella orgía de sangre quedó grabada en la memoria colectiva como La noche de las corbatas, enlutando a la familia judicial marplatense. Uno de los sobrevivientes, Carlos Bozzi, relató su calvario a Télam treinta años después.
Cinco laboralistas fueron asesinados. El Colegio de Abogados marplatense recordó las trágicas muertes de Norberto Centeno, Jorge Candeloro, Salvador Manuel Arestín, Raúl Hugo Alaiz y Tomás Fresneda.
Los secuestros conmovieron a toda la ciudad. Centeno, tenía 57 años. Su antiguo socio en el estudio jurídico, Jorge Candeloro, veinte años menos. El resto, no llegaba a 28 años de edad de promedio.
"Creo que fue la última operación de represión masiva que vivió Mar del Plata a 16 meses de instaurada la dictadura militar", evocó Bozzi, especialista en Derecho Laboral, de 55 años, que regresó del exilio hace un tiempo.
Bozzi, que había sido titular del Centro de Estudiantes de Derecho de la Universidad Católica local, en 1973, militaba en la Juventud Peronista. Tenía 21 años. Cuatro años más tarde, graduado en Derecho, fue secuestrado.
"Era un grupo fuertemente armado de la Policía bonaerense en tiempos del temido [N. del E.: coronel, luego de los servicios prestados ascendido] general Ramón Camps, se supo después. También participó un grupo de Inteligencia de la Fuerza Aérea. Por eso nos llevaron a la Base Aérea, en Camet", reseñó Bozzi.
El contexto político local del régimen militar era otro: en una primera etapa, el Ejército tenía el control absoluto de todos los operativos pero al cabo de un tiempo, otras fuerzas de seguridad intervinieron en Mar del Plata.
Para Bozzi, "la CNU (Concentración Nacional Universitaria) que remitía como aparato de Inteligencia del GADA. 601 ya no actuaba exclusivamente. Eran, fuerzas combinadas y cada una funcionaba por su cuenta", puntualizó.
"La teoría que actuaban Grupos de Tareas entre las distintas fuerzas armadas fue avalada por otros testimonios, cuando debí declarar en el Juicio por la Verdad el 16 de mayo 2005", refirió.
"Paralelamente, luego se supo un grupo paramilitar fue a buscar a Jorge Candeloro, ex socio de Centeno, otro abogado laboralista de prestigio. A Jorge (por Candeloro) se la tenían jurada por su militancia de izquierda", agregó Bozzi que vivió exiliado en la provincia de Corrientes más de una década.
"La investigación posterior la inició Marta, esposa de Candeloro, cuando confirmó que el 13 de junio lo fueron a buscar a Neuquén donde residía y allí se disparó el Operativo de Represión contra los abogados y ex estudiantes universitarios que habían tenido militancia política unos años antes", describió.
"Había profundas contradicciones en los objetivos ideológicos", analizó el abogado sobreviviente. "Centeno había sido un militante de la Resistencia Peronista y muy reconocido en el ambiente político local. A fines de los ´50 había estado preso por peronista", subrayó.
"Los otros colegas habían tenido militancia de izquierda a principios de los ´70. Vivían de su profesión, siendo abogados que actuaban a diario en los Tribunales de Mar del Plata, a un año y medio de instalado el gobierno militar", añadió.
"Otros sobrevivientes de aquella razia que terminó en una matanza fueron José Verde y su esposa, sumado al colega Camilo Ricci. Yo estuve encapuchado con (Tomás) Fresneda en la Base Aérea, a cargo del comodoro Ernesto Agustoni", siguió narrando.
"Es posible que hayan torturado al doctor Centeno, cercano a los 60 años de edad y cuyo asesinato no estuviera previsto", dudó.
"Yo aparecí en el baúl de un auto cuando me trasladaban y distintas fuerzas de seguridad terminaron en un tiroteo. Entre ellos y cerca del paraje de Santa Clara del Mar. En los diarios de la época la información daba cuenta de un enfrentamiento con subversivos, algo imposible a esa altura", concluyó.
[N. de E.] José Luis Ponsico es marplatense de origen, fanático de River Plate, militante peronista y en el sindicato de periodistas. Actualmente colabora en la agencia oficial y trabajad en la oficina de prensa del Senado de la Nación. Entre otros motivos, el acceso a la fuente de esta nota se debe a que con El Negro Bozzi fueron compañeros de militancia en La Feliz. Por entonces, el sobreviviente Bozzi era discípulo de curas tercermendistas marplatenses, motivo que lo llevó a estar cerca del padre Puigjané, quien menos de dos décadas después integraría el grupo que intentó el famoso asalto al cuarte de La Tablada pergeñado por un grupo liderado por Gorriarán Merlo, apresado y condenado a prisión perpetua, pena que aún se encuentra cumpliendo.
27.6.07
HISTORIA SE ESCRIBE CON ACHE, NENE

IN MEMORIAN
Si la muerte, por lo que dicen, no suele ser un hecho muy acompañado, las del fútbol figuran a la cabeza de las más solitarias. Están por producirse y ya son estadística. La gente va a la cancha para no ser yo, sino nosotros, como dicen los cientistas sociales, y los buenos de nuestros periodistas deportivos los vuelven a matar y sepultan en lo más selecto de lo NN.
Lo sucedido el lunes en Mataderos tiene su propia historia, como la tiene la cultura antropológicamente hablando, y el fútbol, queridos pichones de escribas y movileros, es el fenómeno de cultura de masas más importante que ha dado el capitalismo. Con el periodismo que nos descerrajan a diario, más que quitarle historicidad, lo están eviscerando, al mejor estilo de esta época a cargo de las multinacionales.
Entonces tratemos de poner las cosas mínimamente en su lugar y en vez de una mayor cantidad de paladas de tierra, al menos intentar unas bocanadas de aire porque, como dijo Rodolfo Walsh, la verdadera muerte es la memoria. El Club Atlético Tigre está por cumplir cien años y es el único sobreviviente de la zona norte. El San Fernando era el más antiguo, el pionero, y lo fue también para desaparecer. Lo que sucedió fue que los ingleses, siempre sobre las vías de los ferrocarriles que iban tendiendo, tenían más intereses por el sur y por el oeste. En ese lado estaba el Delta y la que actualmente es la podrida estación fluvial, como un afluente artificial del Luján, era la cancha para correr el doble par, cuatro y ocho son y sin timonel, cosa de rememorar la famosa tenida entre los de Oxford y los de Cambridge en la que entonces no hacía de Madre Patria oficial.
En cuanto a Marcelo Cejas (41), 25/06/07, después del Chicago-Tigre y con zona franca por todo Mataderos, es el cuarto hincha de los de Victoria que resulta víctima mortal de la violencia futbolera profesionalizada y apañada desde siempre y desde arriba.
Esta debe haber sido una de las más flagrantes e indecorosas violaciones de la ley. Pero no de las que rigen en el Código Penal, sino de las de la física, como es la Ley de la Gravedad, que nos enseñan en el secundario: porque, ¿para dónde está el aire? En el resto del mundo, subdesarrollado y sin Maradona, para arriba; en la Argentina, para abajo, en el suelo, junto con el país.
Geuna era de la barra, vendía rifas para los Bomberos Voluntarios de San Fernando y al día siguiente del entierro, la flamante viuda fue al hospital al retirar el análisis del sapito que se había mandado a hacer: positivo, estaba embarazada. Menos de 9 meses después nacía Darío Geuna h, el primer huérfano, el primer guachito de la violencia futbolera argentina.
En tercer lugar aparece Daniel Galeano (20), 16/10/93, rumbo a la disputa de El Porvenir-Tigre en Gerli. ¿Accidente? Iban en uno de esos bondis en las diez de últimas para ir a las canchas y en una de esas ver un partido que siempre puede ser el último, loqueando, y en el rulo de ascenso a la General Paz, el Micky Schumacher del volante se lo puso de sombrero. La víctima iba en el estribo, gritando, seguro que con algún trapo, a todo pulmón, y el colectivo le pasó por arriba.
Impune, claro. Vaya uno a saber de quién era la bala donde hasta los canarios flautas están calzados.
[N. del E.] Con un tono muy diferente para estas circunstancias, pero hay una anécdota con gente de Tigre en Villa Gesell, durante la temporada. Los que estén con ánimo para darse una vuelta, un click en el subrayado.
26.6.07
¡HAGAN JUEGO, SEÑORES!
Por favor, la imagen se corresponde con lo que se cuenta más abajo. Así que no es ni de la década pasada ni de la que viene.RETORNO DEL BINGO TETRICO
Este lunes 25, en Mataderos, los locales no dejaron terminar el partido para ver quién subía y quién bajaba que Nueva Chicago estaba jugando (y perdiendo 2 a 0, para colmo con un penal en contra a punto de ser pateado) con Tigre y Los Muchachos decidieron entrar en acción que para eso están, sobre todo en perfecto estado porque estuvieron laburando a lo loco en las elecciones para uno de los condidatos y encima que la taba les cayó culo, Chicago encima que se les va al descenso. Contaron con la incuestionable colaboración de la policía, justo que menos que nunca se saben si son federales o simplemente porteños, de municipalidad y ya mandaron el aviso a las nuevas autoridades, el canchero por orden de la CD que le sacó la presión al agua y los bomberos parecían viejos del PAMI meando, tumbaron el alambrado olímpico que jamás se puso en ninguna olimpíada y se dieron.
Ahí. Afuera. Lejos. Cerca. En todos lados.
Parecía que había Zona Blanca, parecía.
Fue un gusto cómo se cagaron a palos, cascotazos, sillazos, cartelazos, piedrazos, algún que otro chumbazo, estiletes por qué no, justa para festejar que el flamante funcionario kirchnerista Horacio Elizondo, al fin y al cabo con el sueño cumplido, presentaba en sociedad un proyecto de educación para que aquí a unos treinta años más la gente prenda la multimedia en la casa y no se tiren con el té inglés en la cara.
Sobre la General Paz estaba Marcelo Cejas, de 41, con la camiseta de los visitantes arriba de la pilcha civil, acompañado por sus dos sobrinos, cuando se vino una patotita y le zamparon semejante piedrón entre la sien y el ojo izquierdo que cayó manando sangre y con convulsiones claras que la calota craneana no había alcanzado. Al hospital ya llegó dado de baja y no podrá disfrutar de ver a su viejo y querido club otra vez en primera.
Para ponerse otra vez a la altura de las circunstancias, los periodistas deportivos aportaron lo suyo en materia de objetividad histórica y exactitud, más el momento actual donde se retocan sin asco los datos del INDEC y si antes no sabíamos cuánto emitía el Gordo Bolú, ahora tenemos que flotar la bola para ver cómo anda la inflación y con la regla a mano para demostrar quién la tiene más larga en la monarquía austral que se quiere instaurr. Nicolás Balinotti, de las huestes de La Nación, no sólo se despachó con que el total de muertes desde 1939 (la de 1924, fue en Montevideo, así que no cuenta, encima el finado era yoruga) hasta la fecha es de 222, sin dar razones y fuentes y más en un diario que siempre ha hecho lo indecible en estos conteos por borrarle a la policía cuanto muerte puede, sino que se el lujo de poner el chico Munitoli, de 9 años, como la única víctima del revólver 38 largo del agente Estrella en el partido Lanús-Boca, cuando ahí también lo dieron de baja a un obrero español de 42 años, recién llegadito como refugiado de la Guerra Civil. Luis López, se llamaba, y para colmo se murió antes que el nenito, ya que la criaturita alcanzó a sobrevivir como salir sonriendo en un foto de la edición 5ª de ese día de La Razón. Pero para este comunicador social Balinotti los extranjeros no cuentan. Las víctimas mortales del fútbol o son argentinas legítimas o si no, que se vayan a morir a otro lado, qué joder.
La cuenta de la vergüenza ya llegó a 177
Aunque suene a más que macabro y mucho peor que mal gusto, pero si se la da por ir a que lo maten en una cancha, por favor, antes de salir, deje en el testamento qué numero de fiambre quiere ser, no vaya a ser cosa que encima le pongan uno que está mufado.
30.3.07
A MARX MUERTO, TONI PUESTO

El pensador italiano, todavía en galera, hace unos años.
TONI NEGRI Y UN MUNDO DESMESURADO QUE SE QUEDO SIN TEORIA DEL VALOR
por Fernando Del Corro
Periodista argentino, especializado en economía y docente de
Sobre todo esto mantuve un diálogo con el filósofo italiano Toni Negri, el catedrático y militante veneciano que fue mantenido en cautiverio, como preso de conciencia, por la justicia de su país, durante 25 años. Negri, que visitó recientemente Argentina, expuso la necesidad de establecer una nueva batalla liberadora que no puede ser ya la de los viejos partidos socialistas o comunistas sino la de nuevas fuerzas sociales que interpreten el capitalismo de nuestros días.
-Toni, hablemos de la desmesura, de la carencia de medidas. Recuerdas a Jenófanes de Colofón, el que dijo que los hombres hicimos a los dioses a nuestra imagen y semejanza.
-Sí y que si las cabras tuvieran dioses serían cabras.
-Luego Protágoras amplió la idea al señalar que los hombres somos la medida de todas las cosas.
-Sócrates lo siguió porque era mentira que fuese antisofista. Era protagórico.
-Tú dices que el mundo se ha quedado sin medidas, que es un mundo desmesurado. Si lo anterior es verdad, es que los hombres somos desmesurados.
-Es verdad.
-Entonces acá va la pregunta: ¿cómo se reconstruye, de una forma no autoritaria, un sistema de medidas por parte de desmesurados?
-Los desmesurados, lo que necesitan, no es medida. Los desmesurados no van a construir una mesura. La mesura es común pero el común no es una medida. Es un producto. Es el resultado de acciones, de actividad. Cuando hablas del común, no hablas de la exhibición de un modelo es una cosa que crece, aumenta.
-Sostienes que
-Tal vez lo que dices sea correcto. Pero no creo que sea muy popular una afirmación de ese tipo. Está fuera de toda duda que el valor en el concepto liberal tradicional de medir el trabajo incorporado en la fabricación de un producto ha caducado y que las ideas económicas que se exponen no se corresponden con el pensamiento de Adam Smith o David Ricardo. Del mismo modo que junto con la progresiva extinción del estado-nación se hace imposible un resurgimiento del keynesianismo, cosa que algunos ahora andan pregonando para salir de esta crisis.
-No faltan los que dicen que las invasiones en los últimos años a Irak y Afganistán marcan la continuidad imperialista. Desde tu visión de que el Imperio está consumando, ¿estas acciones son, entonces, de disciplinamiento policial?
-Cuando hablamos de Imperio, hablamos de un poder, de un biopoder que toma la vida enteramente, que se extiende sobre todo el mercado global. No deja nada afuera. Y si no hay nada afuera, no se entiende con quién puede hacer la guerra. El Imperio, sencillamente, impone un orden, pero posee una organización para hacer la guerra la que en los países capitalistas de avanzada ha derivado hacia el mantenimiento del orden en el mundo. Esto es una función propia de la policía. Ya no hay un enemigo tradicional pero sí hay un enemigo. Es el enemigo público. Es el enemigo interno. Francia y Alemania eran enemigos históricos, los niños alemanes y franceses crecían considerándose enemigos; peleaban por un espacio territorial a conquistarse. Ahora, no: el enemigo siempre es interno. El terrorista. El infiltrado. Por eso es que aunque el ejército no se cambie el nombre ya no es esa fuerza enorme, con centenares de miles de hombres; ahora son fuerzas pequeñas, extremadamente móviles, ligadas a sistemas de informaciones, ligadas a una serie de organizaciones, inclusive las humanitarias que actúan ante las ocupaciones.
-Polibio ya nos habló de la globalización hace 22 siglos. También expuso su supuesto de que Roma no estaba sometida a las rotaciones de sistemas políticos de los que hablaba Darío I, retransmitidas por los griegos. La constitución romana incluía a todos y eso era su fortaleza. Siguiendo a Polibio, ¿cómo se combinan los tres sistemas en el nuevo modelo imperial?
-Sí. Como hipótesis sugestiva de la idea imperial romana al imperio moderno. Polibio partió de la división en tres poderes de la tradición antigua. La monarquía que se puede transformar en tiranía, la aristocracia en oligarquía, y la democracia en demagogia, seguida por el desorden de la oclocracia. En ese marco estamos hoy en la demagogia que nos preanuncia el retorno del monarca. Polibio sostiene que ese ciclo puede ser interrumpido cuando se combinan las tres formas y el Imperio Romano era, en realidad, la síntesis de las tres formas de gobierno. Hoy Estados Unidos es verdaderamente la monarquía: la monarquía financiera, porque eso es Nueva York; la monarquía militar porque Washington es la monarquía militar; la monarquía comunicacional porque Los Angeles es el punto central de las comunicaciones. La aristocracia son las transnacionales que tienen una gran autonomía dentro de sus feudos y luego está la democracia de la multitud y su capacidad de organizarse a nivel global.
-¿Cuáles son las diferencias entre los conceptos de autonomía que planteas y el desarrollado por Cornelius Castoriadis?
-El mío más que un concepto teórico es una práctica de la autonomía, que es probablemente lo que le faltaba a Castoriadis. El suyo era un concepto muy filosófico que se basaba en una autonomía psicológica, analítica, de la independencia de sentir y actuar. Es una afirmación teórica cuasi natural ligada al pensamiento psicoanalítico. Es algo para tener siempre presente, pero para mí la autonomía es un concepto eminentemente político ligado a la resistencia, a la capacidad de expresión no solamente de libertad sino de contenidos específicos históricamente determinados. No se trata solamente de libertad, sino de un crecimiento antropológico que provoca una acumulación de deseos, de necesidades, de voluntad, es, sobre todo, un fenómeno colectivo, es profundamente cooperativo. La autonomía es del común.
-¿Es una cooperativa de individualidades?
-Sí. Es una autonomía cooperativa de individualidades.
-Tu planteo es el de un proyecto en desarrollo. A Nicoló Macchiavello se la atribuye falsamente haber dicho que el fin justifica los medios.
-Es verdad: no lo ha dicho.
-A eso iba. El en realidad dijo “Rem, si putieres, recte; si non putieres, etiam rem” (a las cosas, si se puede directamente; si no se puede, siempre a las cosas). ¿Podemos adoptar el lema de Macchiavello para tu propuesta? Algo así como acá hay un fin, busquemos los caminos.
-Es cierto. Es una perspectiva, un fin a construir, pero también un fin que ya está presente. Esta es la riqueza del proyecto. La autonomía no es cualquier cosa que nosotros inventamos, cualquier cosa a la que queremos arribar; la autonomía esta, será como la comunidad. Hay una cantidad de adversarios delante de ella con los cuales se bate en combate. La autonomía es una grandísima riqueza pero también una grandísima duda porque no se sabe si la autonomía vencerá. Eso depende de la responsabilidad, de la actividad individual y depende de la militancia.
-En tus obras y en tus exposiciones hay un especial énfasis sobre el fin del fordismo. En verdad el trabajo seriado organizado es muy anterior, aunque sin los elementos tecnológicos del fordismo. Por ejemplo, está el famoso caso de la fábrica de alfileres de la que hablaba Smith. Por otra parte, esa forma de producir alfileres ya contenía un agregado nada despreciable de trabajo inmaterial.
-Cierto, pero también es cierto que con el fordismo se estableció una división, una exclusión del trabajo intelectual. Se llegó a un punto en que la división del trabajo material y el trabajo inmaterial era fortísima. Lo que tu dices es correcto. Siempre la actividad intelectual estuvo comprendida en el trabajo industrial pero el proceso de alienación siempre es más fuerte, es más importante. Tan verdad es que cuando se produce la revuelta de las fuerzas laborales contra la organización del sistema capitalista la reconquista de una alternativa de un pensamiento libre y de una capacidad concreta de producción intelectual y material es el elemento, para mí, más importante. [FdC]
13.12.06
HUBIERA SIDO MUCHO

Y TODAVIA QUEDAN LOS PRECIOS Y LA CALOR...
Boca Juniors-Mauricio Macri han conformado una extraña conjunción que para variar cualquiera dice cualquier cosa y no se la estudia ni se la analiza. Contra lo que la mayoría cree, fútbol y política nunca se llevaron bien. Ahora, esto no quiere decir que se lleven bien en este momento. Pero un triunfo boquense, el dicho TRICAMPEONATO en un mundo de megacifrasque no quieren decir nada y que por eso le hubiera caído como anillo al dedo a una derecha que navega al garete acompañando al país y al gobierno.
La semana que es la víspera de las Fiestas se va a ir con el comentario obligado de la mala suerte de los bosteros y el ojete de los pincharratas. Después vienen los festejos, la Pelopincho, tratar de sobrevivir al verano y cuando se cree todo superado, los guardapolvos y los útiles para el colegio.
La realidad no va a dar respiro en un año electoral, clientelista, donde el amor a la fatuidad del voto hundirá todavía más las ideas en un mundo no sólo carente de ideas, cuando sobran hombres inteligentes, sino carente de ideales. Lo futbolero está supliendo en buena medida esa oquedad y en Argentina las marchas de protesta convertidas en deporte, más los planes de familia, ya han formado callosidades.
Febrero querrá amenazar con una novedad: el juicio oral a Carlos Carrascosa, imputado del homicidio de su esposa María Marta García Belzunce, en un country cuando todavía quizá flote el misterio de otro country en el sur cordobés. Pero no será por uxoricidio sino por encubrimiento. Lo otro queda para después.
Lo de Boca no pudo ser. Los generadores de ideología fácil, conformista, demostrarán que no sólo los grandes, atropelladores, fanfarrones y matones tienen las de ganar. Los modestos, chicos, también tienen de vez en cuando sus alegrías. Tal vez se tramen confabulaciones de estímulos por bajo cuerda para ver al enemigo hocicando.
La Argentina es fútbol. Un país que vive de fútbol, como dijo El 10 en 1994. Y su extraordinario milagro está otra vez para nada maravillosamente gordo, su voz está otra vez normalmente gangosa y la realidad tienen a abrumar con lo implacable de lo lógico y natural.
Salvo para nosotros, que todavía creemos en los Reyes Magos, porque tenemos imaginación, alegría y actitud.
Sobre todo actitud, que es la palabreja que se ha puesto de moda, reemplazando a tener lo que hay que tener.
¿Y si la palabra fuera sensatez?
11.12.06
EL MURIO; SUS SEGUIDORES, NO

UNA FUERZA BRUTA DE LA NATURALEZA
"Chile estaba al borde del abismo y con nosotros dio un paso adelante", fue una de sus más celebradas guarangadas. En una comunicación radial que se le interceptó el mismo martes 11 de setiembre de 1973, con el almirante Caravajal, jefe de la Marina, le reiteró que Salvador Allende se tenía que rendir incondicionalmente, "lo subes a un avión y luego lo echas p'abajo." También se vanaglorió de su sentido del ahorro, al haber puesto en cada féretro de cartón corrugado dos cuerpos de los patriotas asesinados.
Desde Argentina lo único que se le puede agradecer a su instinto animal fue el tino de supervivencia con que procedió frente al hato de camaradas animales que estaban al frente, de este lado, cuando el conflicto del Beagle. No hay que ponerse colorado y reconocer que a James Carter, al cardenal Samoré y a él se deben que no haya habido un derramamiento de sangre atroz en 36 horas. Tratar de establecer cuáles eran peores, si los de aquí y los de allá, es tarea de dioses. No nos animamos simplemente porque no lo somos.
El papelón más glorioso se lo hizo vivir el dictador de Filipinas, Ferdinando Marcos, un títere de cuarta, cuando después de invitarlo se comunicó con el avión oficial que sobrevolaba por la mitad del Pacífico y lo mandó de vuelta. Ni catering les quedaba; se tuvieron que comer las uñas y tomarse el agua de los baños. El moquete en el hocico se lo debe haber llevado hasta el último momento, hoy, a las 14:15, 10 de diciembre, DIA INTERNACIONAL DE LOS DERECHOS HUMANOS en todo el mundo, cuando lo que llaman vida se le extinguió y tuvo que abandonar la desvergüenza de andar suelto por recursos leguleyos de estar del tomate por viejo choto, argüir ladinamente razones de salud y mendigar sentimientos humanitarios que no conoció, llegar a la casa y bajarse de la silla de ruedas, ranadas dignas de un delincuente de cuarta y no de un digno hombre de armas ganador de mil batallas despachurrando trabajadores y estudiantes desarmados.
Había nacido en Valparaíso, en 1915, un baldón para la Perla del Pacífico, una de las ciudades más bellas del mundo, llena de mitología y poesía. Allí también lo había hecho unos años antes Salvador Allende, un médico socialista que el 11 de setiembre de 1973, sin ser militar y con sus compañeros también civiles, a las 09.00 le rechazó un ataque por tierra con blindados peleando como leones y demostrando que para luchar y vencer hay que tener pelotas, no el sable corto de las Academias Militares. Por eso lo tuvo que bombardear y destrozar el viejo Palacio de la Moneda o de Toesca, donde se acuñó la primer moneda de la América nueva.
La última vez que se hablaron fue la noche del 10 de setiembre, en la todavía residencia presidencial de Tomás Moro, donde el hasta entonces presidente les dijo que dieran vueltas las cartas y quiénes le eran fieles. El general Leight, de la aviación, respondió que sus mandos no le respondían y que él personalmente no acababa las órdenes del gobierno. Allende lo despidió y le pidió que se retirara. Ya era sabido que la Marina estaba retobada y que la figura del comandante en jefe era de cartón. Pero el general Mendoza, jefe de Carabineros, juró lealtad y obediencia a la Constitución. Por eso en el único mensaje que se va a alcanzar a escuchar, al día siguiente, Allende lo califica de general rastrero. Todavía no sabía que el oportunista y arrastrado de Pinochet también estaba alzado. En la caja fuerte de mencionada residencia quedaron, según exhibió triunfal El Mercurio de los Edwards, las pruebas de la infame corrupción y degradación del tirano comunista: 7 mil dólares en efectivo y tres revistas pornos de origen dinamarqués.
Una anécdota poco divulgada es que antes de las 11:00, cuando adentro de La Moneda todos juntaban agua en recipientes y se preparaban para el bombardeo y sonó el teléfono personalísimo en el despacho de Allende. Atendió el Negro Jorquera, por entonces su secretario de prensa:
-Compañero presidente, es mi general Pinochet y quiere hablar con usted.
-Pregúntele qué quiere.
Así lo hizo.
-Su rendición incondicional y todas las garantías de un avión de LAN Chile para usted, su familia y las personas que designe.
-Dígale a ese cochesumadre que si tiene huevas me venga a buscar él personalmente y córtele.
Fue todo. Hoy la estatua del Chicho saluda a la gente que pasa por la Alameda y Pinocho lo pasó encerrado en su casa, con prisión domiciliaria por supuesto estado turumba de demencia senil, debido a crímenes de guerra. Su viuda y sus hijos están en chirona por enriquecimiento ilícito y cuentas varias en los paraísos fiscales del capitalismo. Son cristianos devotos y no faltan a misa.
Vuelta la institucionalidad, bajo la administración del democrisitiano Patricio Alwyn, el cuerpo de Allende, que había permanecido en el cementerio de Viña del Mar sin que nunca le faltara una flor roja, fue traído a Santiago en una cureña. El pobrerío, los huasos, los últimos orejones del tarro del país hermano, se alinearon durante 160 kms., a ambos lados de la ruta, con las banderas rojas ondeando al viento y sembrándole el camino de flores. A los patriotas, a los Manuel Rodríguez de ayer y de hoy, no se los olvida. Su ocasional venceder no sòlo no podría hacer el mismo trayecto, apenas si unas cuadras, dentro de un vehiculo blindado, y lo cubriría una montaña de mierda.
Los juicios de la historia son implacables. La sentencia ya está escrita. No caigamos en formalidades. Violeta Parra ya se cansó de cantarle desde varias décadas antes.
Allende ingresó a la historia por haber querido encontrar una vía al socialismo en libertad y democracia, una vaso de leche a cada niño de su país para combatir la desnutrición y tratar de paliar el salvajismo de la diferencia de clases, la explotación del hombre por el hombre y la propiedad de las superpotencias de las riquezas naturales de los países pobres y chicos. Este otro, por su frialdad de cirujano para matar sin distinción de sexos ni edades a los partidarios de su enemigo, proclamarse nacionalista y entregarle el país al monetarismo de los Chigago Boys. Con más de un millón de exiliados en la edad y condiciones de población económicamente activa, buena parte de ellos intelectuales, llegó a tener un 26% de desocupación para hacer la contrarevolución neoliberal, un sistema de jubilaciones que es aberrante, ni un peso de descuento en los medicamentos para los asalariados y exportación de capitales por Latinoamérica de entre 10 mil y 15 mil millones de dólares al año. Ya defenestrado, comandante en jefe y senador vitalacio por la fuerza, estuvo varias veces con su íntimo amigo El Chango de Anillaco y el correspondiente comandante en jefe del Ejército para prestigiar nuestras FF.AA. y que no ejercieran de policías con el narcotráfico, como lo quería EE.UU. Posiblemente llegará el día en que una auditoría no muy a fondo del milagro chileno
establezca de dónde salió ese dinero tan limpito y lavadito.
A la hora de la despedida, montada la economía sobre las exportaciones, sobre todo de frutas para el Gran País del Norte, conchabó legiones de mujeres como peones golondrinas que tenìan un circuito por la parte central de Chile, borrachas, peleándose con las fuerzas policiales y su catolicismo impenitente no le impidió ponerles un servicio social para que las proletarias tuvieran taxis boys que le satisfacieran naturales necesidades. Desde las novelas de Miguel Angel Asturias, en los '50, que no renacía la American Fuit Co. El lo consiguió. Y con toda la tencología del productivismo. Sobre todo con unas fumigaciones intensas, que barrieron con todo bicho, altamente contaminantes, que dejaron como secuelas una cifra nunca dicha oficialmente de varios miles de monstruitos humanos por haber afectado los tóxicos a las fruteras embarazadas.
No vamos a festejar la muerte porque lo central pasa por cómo vivir la vida lo más dignamente posible y él sirvió en bandeja para que el 15% de su país se quede con el 85% del PBI. Allende estremeció al mundo entero cuando dispuesto a pelear como sólo pelean los valientes, hasta la anteúltima bala, porque la última se la reservan para sí, hoy ese mismo mundo de conciencia democrática trata de hacer un esfuerzo para guardar un mínimo de respeto y que Augusto Pinochet Urgarte, con cuentas varias en catacumbas del extranjero, autor de un libro de TXT de geopolítica que se sigue estudiando en la Escuela Superior de Guerra de su país, pregonaba la polonización (sic) de Bolivia como una pizza entre Perú, Argentina, Chile y Paraguay, amén de sostener que los hijos de los países donde la naturaleza es pródiga, como el caso nuestro, son cobardes, mientras que en cambio los hijos de la montaña, con una naturaleza hostil son valientes y llamados a grandes destinos.
Contemporáneos de todas las lenguas y país, hoy a las 14:15 del 10 de diciembre, DIA INTERNACIONAL DE LOS DERECHOS HUMANOS, dejó de respirar una de las lacras de la humanidad y dio comienzo al normal y democrático proceso de corrupción celular. Cuesta creerlo, pero también era humano. Le espera el lugar que él mismo se forjó: al fondo, a la derecha. Y que descanse en paz si puede, llorado por la criminal de guerra Margaret Tatcher, de quien fue su aliada para soplarnos la nunca durante Malvinas, y por sus soldaditos. Como música de fondo, en callampas, poblaciones y barrios obreros, se escucha un rumor de cuecas y en las caletas de Valparaíso y alrededores desde las barcas de pesca deben haber partido las bengalas de los festejos.
La historia se decanta sola y en féretros millonarios tallados en una sola pieza de la mejor madera chilena o en los de cartón corrugado con los que ahorró plata para que se pudrieran sus compatriotas de ideas socialistas y libertarias, los hombres se decantan y alinean naturalmente. Con gran algarabía lo deben haber recibido los Papá Duvallier, el León de Tarapacá y Flia., Stroessner, Trujillo, Batista, Fuyimori, Videla, Franco, Salazar, Hitler, Mussolini, Chiang Kai Sek, Tachito Somoza, Onganía, Uriburu, Justo y todos los contras de Miami, la Capital Mundial del Delito Organizado y de la mano de obra sudaca para limpiar letrinas.
Rodolfo Walsh supo escribir que la verdadera muerte es la memoria. Dentro de un ratito, El Chacal va a ingresar definitivamente al olvido y el Compañero Presidente va a seguir vivo porque entregó la vida por serle fiel intéprete de los anhelos de justicia social y libertad de un pueblo que lo eligió como líder para que marchara a la cabeza y nunca lo defraudó. [AR]
8.12.06
¡MARCHE UN ADN!
Les decían Las Congresistas porque eran viudas part time y paquetas: sus maridos se iban considerablemente a encuentros científicos con hoyos y sin hoyos, dependen si jugaban al golf. Y la ciudad del sur de Córdoba, que hace tiempo viene creciendo, enriqueciéndose unos pocos y pudriéndose muchos más, empezó a inventar jueguitos.
Y los jueguitos no son jueguitos.
Son de en serio.
Nora Dalmasso (51, 53 o 54, años, según la seriedad del medio de comunicación que sea lea, mire y/o escuche), mujer de un brillante traumatólogo más joven que ella, exitoso, dos hijos adolescentes, era bastante atractiva, hacía todo lo posible por serlo, sobre todo cuando le entró a llegar la edad en que se afloja la carrocería, y plata no le faltaba. Plásticas varias, un mansión en el country Villa Golf, amigas de la misma camada y tan jodonas como ella. También trabajaba en una "empresa familiar" de la que no se dieron detalles.
En la madrugada del 26 de noviembre estaba solita su alma y a su dormitorio lo estaban arreglando. Por eso fue al de su hija. Un pote de vaselina destapado, aparentemente sin usar, quedó indecentemente sobre la mesa de luz. A ella la encontraron muy sugestivamente 36 horas después sobre la cama, desnuda, con rastros de haber tenido relaciones sexuales vía vaginal y anal, pero en el cuello el cinturón de la bata estaba con dos nudos y la muerte fue por estrangulamiento, ayudado en forma manual.
La administración del Gallego De la Sota sintió que le metían un rompeportones en misa. El primero en renunciar y presentarse a hacerse un ADN voluntario fue su subsecretario del Interior, de apellido Magnasco, porque hasta las piedras lo señalaban. El siguiente fue un contador de apellido Albarracín. Confesos y contritos aceptaron que habían tenido relaciones con la víctima, pero esa noche estaban en otro lado y también ponían el ADN a disposición. Al regresar a sus hogares legítimos, encontraron que las pilchas, el canario y el fiel Boby, atado a un a soga, los estaba esperando en la puerta con el taxi flet.
¡Aire! Tarjeta roja. Conseguite otra. Hablá con mi abogado.
El sport se abrió con un total de 18 candidatos a posibles pasantes con un poquito de semen para aventar dudas. Fue típico escándalo de la prensa. Para los investigadores no llegaban a 7. Mucho más tranquilizante. Pero los tienen divididos en tres grupos por separado, de acuerdo al grado de relación, clase social y ocupación, porque hay que hasta está formado por los albañiles y otros operarios que estaban refaccionando la mansión. Recórcholis, hasta los perros del barrio deben estar jaboneados. La febril imaginación periodística se hizo un picnic: las chicas Congresistas, podridas de sus maridos viajeros, se quedaban solas, salían a cenar y en un recipiente ponían tantas llaves como necesitaran, metían la mano y sacaban un llavero al tuntún.
Ese era el que les tocaba esa noche. Que las estaba esperando bañadito y con alguna botellita frappé. Algunos eran medios brutos, montaban en pelo y le daban guacha a dos verijas. Ya lo dijo el victoriano Freud: el hombre primitivo está mucho más cerca de lo que creemos. Y eso que no contó cuando tienen plata en estos países africanos y bananeros sin negros ni bananas...
Pero las chanchadas, fantasías eróticas de perros mucho tiempo encadenados y demás sirve para chacotear un rato. Córdoba tiene un excelente ecosistema, se viene incendiando demasiado rápido por atentados, arden días enteros las sierras con recursos naturales irrecuperables y no solamente está podrido lo natural. En el pueblo Los Nonos, en pleno Valle de Traslasierra, señores pudientes ligados a la Fundación Mediterránea del inefable Domingo Felipe Cavallo y donde también solía frecuenta el Pocho Angeloz necesitaron unas cuantas manzanas para hacerse mansiones, y qué problema hay, macho, corrieron el río y listo.
¿Cómo que cómo se hace para correr un río? Vayan y pregúntenselo a ellos. Agarren el catastro viejo, fíjense por dónde pasaba el río antes y como pasa ahora y se van a dar cuentas de las diferencias. No mucha plata, eh. Hay algunos chalets que no llegan ni a los 200 mil dólares. Y no hubo Congresistas aburridas, cachondas, cincuentonas, con ganas de revolear la tanguita.
Hasta el día de hoy hay versiones, sospechosos, se la quieren dar a un ex rugbier de origen francés y del country de al lado, pero hay demasiado poder y peronismo como para ser optimistas y que el asesino, por qué no los asesinos, de Nora Dalmasso van a descansar más en paz que ella. Por ejemplo, las informaciones oficiales sigue diciendo que el ADN del semen hallado con los hisopados que le hicieron al cuerpo virtualmente putrefacto de la víctima en cualquier momento sale.
En cualquier momento de un país no tan podrido como éste sale en 48, 72 horas. Tampoco se ha dicho ni mu de la pericia de rastros, tanto en la habitación como en el resto de la casa, tanto o más efectiva de la supuesta cantidad extraordinaria de semen que le encontraron en las cavidades, lo que los habría llevado a sospechar que ahí hubo más de uno. Las famosas huellas dactilares, aunque ya ni sirven para identificar tipos con prontuario, sí dicen si corresponden a uno, dos o tres personas. Sin contar con los mentados cabellos al pie de la cama que habrían sido hallados. Un pelo habla más que un tratado. Empezando por la edad del sujeto. Y ni qué hablar si tiene alguna dolencia de las que dejan rastros cuando lo mandan a laboratorio. Más de un delincuente sexual fue pescado por estas pavadas.
Pero aquí hay cantidades de datos, ratones, jodas, festicholas, viejas loquitas y otro festival de datos para ocultar las cambiaditas, chanchadas y otros tapujos que tiene el poder. Entre ellos, el del senador radical que lo acostaron a balazos, al mejor estilo de los sicarios colombianos, por saber más de la cuenta de un negociado oficial en época de los radichas y cuando el Pocho iba a meter el cuchillo hasta el hueso. ¿Se acuerdan o ya también se les borró?
A todo esto, como quien no quiere la cosa, en medio de la exitación por tanta joda corrida en una señora apetecible, solita su alma en una mansión, un juez en lo civil sacó un dictamen de que en Río IIIº, salvó una explosión, jamás pasó nada. Y que una pericia hecha por expertos, que duró ocho años y donde se probaba que eso fue alevoso y premeditado, no sirve, cuando los jueces están para dictar ajustados a derechos y no ser químicos ni expertos en explosivos. Si algo no les gusta, está bien, están facultados para tacharlo, pero tienen que llamar a otros que sepan más, sean más idóneos y decentes y preguntarles qué pasó.
A los que les preguntaron que pasó fue a los dos canas rasos que estaban de guardia la noche anterior a la explosión y los llamaron a declarar para ver si sabían, visto o escuchado algo. Bajo juramento dijeron que los vecinos los habían llamado alarmados por el movimiento de camiones y gente adentro de la fábrica militar. Cumpliendo con su deber y fueron y se encontraron efectivamente con cantidad de milicos, camiones y movimiento totalmente desusual, pero los jefes pertinentes les dijeron que se quedaron tranquilo, eran operaciones de rutinas, a dormir muchachos.
A dormir, que mañana vuela todo a la mierda, y a los dos pobres botones los procesaron... ¡por falso testimonio!
Por las dudas, con tanta ensalada, el magistrado de este caso repugnante no tiene nada que ver con el repugnante caso del country El Golf de Río IVº, ahí al lado, a un pasito nomás.
18.8.06
LO QUE MAS SE BUSCA EN LA RED
28.7.06
ATROCIDADES EN LA TIERRA PROMETIDA
LA BRUTALIDAD DEL ESTADO DE ISRAEL
por Kathleen Christison
Ex analista política de la CIA y ha trabajado en relación con problemas del Oriente Medio durante tres décadas.
No bastan las palabras: los términos corrientes son inadecuados para describir los horrores que Israel perpetra a diario, y ha perpetrado durante años, contra los palestinos. La tragedia de Gaza ha sido descrita cien veces, como lo han sido las tragedias de 1948, de Qibya, de Sabra y Chatila, de Yenín -- 60 años de atrocidad perpetrada en nombre del judaísmo. Pero el horror generalmente cae en oídos sordos en la mayor parte de Israel, en la arena política de USA, en los medios de información dominantes en USA. Los que se horrorizan - y son muchos - no pueden penetrar el escudo de indiferencia que protege a la elite política y mediática en Israel, más aún en USA, y cada vez más en Canadá y Europa, contra la obligación de ver, de preocuparse.
Pero hay que decirlo, y bien fuerte: los que preparan y realizan la política israelí han convertido a Israel en un monstruo, y ya es hora de que todos nosotros - todos los israelíes, todos los judíos que permiten que Israel hable en su nombre, todos los norteamericanos que no hacen nada por terminar con el apoyo de su país a Israel y su política asesina - reconozcamos que nos enlodamos moralmente al mantenernos pasivos mientras Israel realiza sus atrocidades contra los palestinos.
Una nación que exige la primacía de una etnia o religión sobre todas las demás terminará por ser sicológicamente disfuncional. Obsesionada narcisistamente con su propia imagen, tiene que esforzarse por mantener a cualquier precio su superioridad racial y llegará inevitablemente a considerar toda resistencia a su superioridad imaginaria como una amenaza existencial. Por cierto, todos los demás pueblos se convertirán automáticamente en una amenaza existencial simplemente en virtud de su propia existencia. Mientras trata de protegerse contra amenazas ilusorias, el Estado racista se hace crecientemente paranoico, su sociedad cerrada e insular, intelectualmente limitado. Los reveses lo enfurecen, las humillaciones lo enloquecen. El Estado arremete en un esfuerzo insano, sin ningún sentido de la proporción para reasegurarse de su propia fuerza.
Esa pauta se agotó en Alemania nazi, cuando trató de mantener una mítica superioridad aria. Ahora se agota en Israel. "Esta sociedad ya no reconocer ninguna frontera, geográfica o moral," escribió el intelectual israelí y activista antisionista Michel Warschawski en 2004 en su libro Towards an Open Tomb: The Crisis of Israeli Society [Hacia una tumba abierta: La crisis de la sociedad israelí]. Israel no conoce sus límites y arremete al descubrir que su intento de forzar a los palestinos a la sumisión y de tragarse a toda Palestina está siendo frustrado por un pueblo palestino con capacidad de recuperación, digno, que no se somete en silencio, ni renuncia a la resistencia frente a la arrogancia de Israel.
Nosotros, en USA, nos hemos curtido ante la tragedia infligida por Israel, y nos dejamos engañar fácilmente por el sesgo que automáticamente, por algún truco de la imaginación, convierte las atrocidades israelíes en ejemplos de cómo Israel es tratado injustamente. Pero una clase dirigente militar que lanza una bomba de 250 kilos sobre un edificio de apartamentos residencial en medio de la noche y mata a 14 civiles en su sueño, como sucedió en Gaza hace cuatro años, no es un ejército que opera siguiendo reglas civilizadas. Una clase dirigente militar que lanza una bomba de 250 kilos sobre una casa en medio de la noche y mata a un hombre, a su esposa y a siete de sus hijos, como ocurrió hace cuatro días, no es el ejército de un país moral.
Una sociedad que puede hacer caso omiso como si fuera insignificante ante el brutal asesinato de una niña de 13 años por un oficial del ejército que pretendió que ella amenazaba a los soldados de un puesto militar -uno de casi 700 niños palestinos asesinados por israelíes desde que comenzó la Intifada- no es una sociedad con conciencia.
Un gobierno que encarcela a una muchacha de 15 años -una de varios cientos de niños bajo detención israelí- por el crimen de empujar y de escapar de un soldado que trataba de cachearla a la entrada de una mezquita, no es un gobierno con algún comportamiento moral. (Esta información, que no es el tipo de noticia que llega a aparecer en los medios de información norteamericanos, fue mencionada por el Sunday Times de Londres. La niña recibió tres tiros mientras se escapaba y fue condenada a 18 meses de cárcel después de salir del coma.)
Los críticos de Israel subrayan crecientemente que Israel se autodestruye, se acerca a una catástrofe de su propia creación. El periodista israelí Gideon Levy habla de una sociedad en "colapso moral."
Michel Warschawski escribe sobre una "locura israelí" y "brutalidad demente", una "putrefacción" de la sociedad civilizada, que han lanzado a Israel por un camino suicida. Prevé el fin de la iniciativa sionista; Israel es una "banda de matones", dice, un Estado "que se burla de la legalidad y de la moral cívica. Un Estado que funciona despreciando la justicia pierde la fuerza necesaria para sobrevivir."
Como señala con amargura Warschawski, Israel ya no conoce fronteras morales -si alguna vez las conoció. Los que siguen apoyando a Israel, que encuentran excusas para lo que hace mientras desciende hacia la corrupción, han perdido su brújula moral. [KC]25.7.06
HILDA MOLINA, EL CULEBRON CARIBEÑO
¿No se habrá inspirado aquí Armando Manzanero para componer "éramos novios"...? En una foto de otrora, publicada en la red, la pequeña gran comunista y el tirano gigante.¿MEDIO SIGLO DE COMUNISTA Y NUNCA SE DIO CUENTA, JAMAS VIO ALGO SOSPECHOSO?
La neurocirujana cubana Hilda Molina es la Mijail Gorbachov de la isla. Se pasó medio siglo en la vanguardia de la medicina mundial y de su país, como voluntaria en Argelia, creando el principal centro de recuperación neurológica de la República Socialista de Cuba, una banca en el parlamento, medallas, títulos y condecoraciones de todos los colores en su condición de miembro del Partido Comunista de la isla y de pronto le dio un patatus, sacó al hijo de su primer matrimonio, Rodrigo Quiñones, hacia Japón, recién casado con una argentina, porque el oprobio del régimen sanguinario no la deja hacer nada y en el último tiempo no hay radio ni diario del mundo que no la reportee en el departamento que ocupa en La Habana, junto a su madre octogenaria, y clama para que la fusilen y dejen de hostilizar, tira boñiga fresca y maloliente contra el cerdo de Fidel Castro, le muestra a todos la falta de libertad de expresión que hay en semejante régimen hablando a boca llena en entrevistas personales frente a grabadores, por teléfono con radios y canales de todo el mundo, y sensibiliza a todas las almas pías que le dejen aunque sea darles un besito a sus dos nietitos, nacidos y criados en la Argentina.
Pero en la Argentina, eh.
No aceptó que su hijo, su nuera y los chiquitos fueran a La Habana con todas las garantías de libre ingreso, estancia y salida. Tampoco en un tercer país. No conoce a la patria del libertario Martín Fierro, pero tiene que ser aquí, preferiblemente en el Obelisco y con toda la tevé libre de la humanidad para que aprecien lo que es un besito en libertad y no en esa porquería inmunda, rodeada de agua, y condenados comer porotos todos los días. El hijo Roberto Quiñones, al que crió la abuela, ahora además de anciana bastante deteriorada de salud por un porrazo que se pegó en baño, a pesar del delicado estado de salud, para no quedarse sola, piensa venir igual. La libertad no tiene precio. Es un valor sin igual. Además, a la nena le puede agarrar con el peronismo otro metejón como se agarró con el comunismo, a punto tal que se pasó décadas sin tirarle ni cinco de goma al chico que hoy es un hombre, y capaz que la deja varada a la pobre viejita en un geriátrico rodeada de cocodrilos hambrientos y, lo que es peor, de canallas admiradores del dictador, igual que lo que fue su hija. Néstos Kirchner ha tomado la posta y convertido a la causa de la doctora Hilda Molina como una cruzada libertaria. El, que coqueteó con los Montoneros, que tiene a Hebe de Bonafini como la madre espirtiual de la Nación, parece haberse olvidado por completo del trastazo que dio el régimen de La Habana en 1979, cuando por orden de la URSS, ordenó votar que en Argentina no se violaban los derechos humanos debido a la cantidad de trigo que el demócrata Jorge Rafael Videla & Co. mandaba a Moscú y de jugársela, como macho que era, a punto tal que no boicoteó los Juegos Olímpicos en la patria de Lenin, tal como ordenaba el Tío Sam. Incluso casi ni le dio bola al premir cubano cuando ahora vino a la cumbre de Córdoba.
El periodismo rastrero, alcagüete, también se olvida de la puñalada trapera de Castro en favor del Proceso y claman a los cielos por esta cuestión humanitaria que se encarga de resaltar el hijo Quiñones, que no se sabe de qué vive y cómo se vino de Japón acá, eligiéndonos como base de lanzamiento de algo que para él no tiene nada de político, por Dios, quítame de allí esas pajas, salvo por la morbosidad cretina de un dictador despiadado y sediento de sangre como El Caballo, nada, chico, esto no tiene ni una pizquita de político, todas cuestiones del corazón.
No luce nada auspiciosa esta resurección de la Guerra Fría con alta temperatura sentimentaloide, barata, en un mundo en que arde Medio Oriente y el gran George W. se apresta a levantar una tapia en la vera norte del Río Bravo para que los lomos mojados hambrientos dejen de creer que tienen derechos e históricamente se acuerden que están volviendo a tierras que les pertenecen. Esta nueva Guerra Fría que de fría sólo tiene los escalofríos que produce cuando se piensa hacia dónde van las líneas de fuga, con un conflicto sentimental y familiar planteado de tal modo que si fuera realmente cierto y constituyera todo el conflicto, tendría que tener una fácil y rápida resolución, está marcando, con los albañiles del Gran País del Norte que el Muro de Berlín vuelve como otra Gran Muralla de papel mashé para tornar todavía más ignominiosa la condición humana.
Anteayer le sacudieron un poco el polvo en un programa de Canal 2, donde tambiéne estaba un energúmeno del partido de Mauricio Macri, con dos apellidos e indignado porque fue de vacaciones al vientre mismo de la terrible dictadura y parece que a los bebés sangrando, rodando, mientras las policías especiales los patean por las calles, después falta de todo. Parece que es peor que el Tucumán de los Patrón Costas o el Haití de Papá Duvallier o el Paraguay de Stroessner. En Cuba hasta hay pobres. Quiñones ratificó las mentiras del régimen de la educación gratuita para todos cuando hay que ser de las Juventudes Comunistas para estudiar. Incluso contó cuando de niñito, sin agregar que la mamita andaba revoleando la chancleta con la hoz y el martillo, con pañuelo rojo al cuello en lo escuela primaria lo obligaron a jurar ser un hombre de bien como lo había sido Ernesto Che Guevara. Qué gente de mierda, verdaderamente. Cuando está un humanista sensible como George W. como modelo de vida para los hombres libres.
Un verdadero asco. En un país así no se puede vivir.
Como cuando su mamá lo atendió al político radical César Jaroslavsky, que había quedado hecho menos que un vegetal por el derrame cerebral, y lo devolvió caminando, con bastón y todo lo que se quiera, pero con el habla y en un estado casi normal. Es tan mierda el régimen que él, como signo de gratitud, le regaló diez mil dólares en efectivo a la doctora González, por entonces tan asquerosamente comunista como hoy anticomunista, que mambeada por esas ideas raritas los repartió en sus compañeros del centro que había fundado, ropa y juguetes para los chicos, y los cerdos del régimen la criticaron duramente POR DAR INCENTIVOS CAPITALISTAS.
De la prensa gusana no se puede ni hablar, aunque en una de esas es mejor que la cagona y oficialista de acá. La argentina es mojigata, guarda las formas, pero ni pregunta ni intenta explicar dónde está el entripado, la verdadera furia y vendetta contra la González que les revoleó por el hocico condecoraciones y cargos para que se los metan en algún museo revolucionario ad hoc. Muy sugestivamente no le preguntan por qué los besitos humanitarios tienen que ser en Argentina y el hijo criado por la abuela, con cara de póquer, insiste en el daño psicológico y moral contra sus hijos de no dejar conocer a su abuelita y su bisabuelita, pero tampoco dice por qué si no quiere ir por el miedo que tiene y que se le nota hasta en la punta de la nariz, no manda a su mujer con los chicos, los tres ciudadanos argentinos, a los cuales ni Fidel Castro ni nadie puede tocar porque ahí sí que sería el despelote internacional contra la isla, algo que no sucede con las banderas lastimeras y lacrimosas de la prestigiosa neurocirujana y su causa humanitaria.
El gusanaje instalado en la red asegura que en 1994, gracias a su enquistamiento en la cumbre del poder, Hilda Molina habría descubierto todos los crímenes de lesa humanidad que viene cometiendo y con los que lucra el hoy casi octogenario nacido en Santiago de Cuba, abogado que joven asaltó el Cuartel de Moncada y después al frente de unos desharrapados barbudos, mugrientos, en pata y muertos de hambre denominados Movimiento 26 de Julio, donde también andaba metido un argentino, tomaron el poder y echaron a ese baluarte del humanismo, las libertades públicas y el bienestar del pueblo como era Fulgencio Batista: Cuba, por orden del cerdo sanguinario que está a punto de cumplir 80 años, hace abortar a los jovencitas de su país, vende los órganos de los fetos, sobre todo las médulas espinales y otras piezas anatómicas cotizadas en el mercado mundial, a tal punto que tiene una inmensa fortuna en alguna catacumba secreta que lo pone entre los primeros puestos de la revista Forbes, soplándole la nunca al bueno de Bill Gates.
Esto es tan creíble como el complejo de culpa de la ex comunista que por ir tras una quimera dejó en baranda a su único hijo, se cargó dos matrimonios al pasado y ahora quiere que sus nietecitos sepan del calor y el abrigo de la familia. Pero en Buenos Aires, eso sí, y gracias a un peronista que anduvo coqueteando con los que secuestraban capitalistas y depositaban los dólares en el Banco del Estado de Cuba. No cierran por ningún lado las cuentas. En colmo de esta tira digna de Pol-ka y el Chueco Suart, una noche, hasta el departamento de las dos pobres mujeres solas y abandonadas, maltratadas, amenazadas, patoteadas y demás, cayó un militar del régimen, de muy alto rango, y le dijo: "Tú no te vas a ir nunca de aquí porque tu cerebro pertenece a Cuba."
Una berretada. Ni Miguel Longobardi, por todo el oro del mundo, aceptaría hacer ese papel y largar ese parlamento. Es de décima.
Otra punta de lanza del gusanaje es que la neurocirujana arrepentida después de medio siglo de ejercicio de la fe en la sociedad sin clases es poseedora de SECRETOS CIENTIFICOS que Castro teme que ella dé a conocer una vez que salga de Cuba rumbo a Buenos Aires, capital estelar de los secretos científicos. Tampoco se entiende por qué no los hizo salir ya, si la dejan hablar con todos, como la dejaron hablar con el programa de Joaquín Morales Solá de esta semana o como mantuvo largas entrevistas con gente de la Universidad de Atlanta, EE.UU., discutiendo sobre problemas de su especialidad y cuáles eran los logros cubanos y cuáles no. También es mercadería podrida. El cara de póquer Roberto Quiñones, con un expresivo gesto de dolor que no convence ni a los anticomunistas, insiste en su latiguillo sentimental del besito reparador de los daños psicológicos y morales a los pobres angelitos de sus hijos que por cierto están sufriendo en medio de tanta pelotudez de gente grande y no conocen a su abuela paterna porque por cabronadas polítiqueras infames, de dormitorio o de la pieza de al lado, no los han dejado ir a La Habana, con todas las garantías, para conocer a esas dos mujeres, una ya anciana y muy deteriorada de salud, que tuvo que criarles al padre porque la mamita estaba embelesada con el canto de sirenas del comunismo y la causa castrista. La viejecita podría pertrecharlos en enseñarles por qué no hay que dejarse engañar y después, de vuelta en Argentina, creer, por ejemplo, que Macri, el ingeniero Brumfeld o López Murphy son la gran solución.
Esta pésima telenovela tiene una inquina, unos retortijones de odios y venganzas que se están pagando con otra mano, que huele a la distancia. Incluso sin tapujos le llegaron a preguntar al imperturbable Quiñones, que perdió por un momento la compostura, si su mamá no había sido amante de Fidel y si como dicen en toda la isla él no salió para Japón en un misión oficial con unos cuantos dólares para compra de tecnología y se olvidó de volver. "Si tuviéramos el culo sucio no haríamos todo esto que hacemos", respondió bastante desquiciado por primera vez, al fin caliente como todo cubano y no ese aire de frigidaire que quiere aparentar.
Y si lo tienen limpio, es la pregunta, ¿por qué corno no dicen lo que pasó entre una verdadera genia científica como la doctora Hilda Molina, cuya capacidad en la materia nadie puede negar, pero tan recalcitrante burócrata comunista en su momento, a misma la altura de los que ahora le pasan la factura y no la dejan salir. La tiene que terminar con la mariconería de usar a sus hijos de escudo para el besito de la abuelita cuando si realmente fuera éste el valor en juego, hace tiempo que se hubieran besuqueado hasta pasparse el hocico.
La otra pelota que corre, con menos fuerza y no tanta bulla, es que la pequeña Hilda, de apenas 1,52 de altura y siempre niñita mimada de Fidel Castro desde los comienzos juveniles de su carrera, cuando se vino a la mismísima la URSS y de la noche a la mañana los dejaron a los cubanos a la intemperie, debiendo restituir la propiedad privada aunque no se haya dicho, instalando al cooperativismo en el azúcar con el límite para el ex terratenientes de nada más que 100 hectáreas y donde en las asambleas se unen a los representantes del PC para tirar a joder a los más pobres, como siempre, la desesperación del bloqueo y la ansiedad de conseguir divisas como sea, hizo que en el terreno científico, como en otros, el turismo, por ejemplo, donde se han formado ghetos con aparheid para los propios cubanos, verdaderos enclaves multinacionales de origen español y francés con epicentro en Varadero, se quebaron en dos líneas irreconciliables: una, la que está vigente, impulsada por el primer ministro, de explotar al máximo las bondades de los adelantos científicos y que sea una entrada segura de divisas y la otra, que encabezaría Hilda Molina, al punto de haber formado una organización que encabeza a pesar de los cancerbertos sangrientos del régimen, de corte ultrachovinista, se podría decir, basada en que se estaría quebrando hasta el juramento hipocrático, como es no atender a la población cubana necesitada de esos servicios a alto nivel neurológico en virtud de tener saturadas las clínicas por extranjeros pudientes que dejan buenas rentas en efectivo contante y sonante.
Ahora si que aparece una diferencia que quiere ser más o menos razonable porque en otros terrenos también se dieron duro y parejo con posiciones disímiles para salir del brete. Como es el caso de los comunistas ultras que no quieren ni escuchar hablar de llegar a transas con el gran capitalismo financiero mundial, más específicamente europeo, y levantar en las afueras de la capital, para el lado de Pinar del Río, complejos habitacionales de gran lujo, aislados, con todos los chiches, a razón de 400 mil dólares cada unidad, dar una propiedad privada restringida en cuanto a que se puede heredar pero no se puede vender ni tener varios a la vez, camino que también se ha echado a andar a pesar de las críticas. Porque lo de la abuelita renegada y conversa que quiere besar a sus nietecitos y el daño moral que se les causa a los niños por no poderlos besar EN BUENOS AIRES, bandera del cara de póquer de Roberto Quiñones, no, basta, sobre todo cuando el caballero se salió de libreto en una de las múltiples tribunas televisivas que generosamente le brindan y para incomodidad de los cagones dueños de casa se encargó de recordar, se le escapó en la ferocidad de enmierdarlo a Castro a toda costa y desde todos lados, la defección de los revolucionarios verdeolivas del 79 cuando votó a favor de Videla bajo la obediencia debida soviética.
Gracias por todo, Hilda, Roberto y flia. Es muy conmovedor lo de ustedes. Pero el anticomunismo sigue siendo uno de los negocios más rentables en este mundo podrido y hiede por todos lados. Ya consiguieron a un alma sensible como el patagónico que va a correr con los gastos debido a su debilidad cholula con las cámaras. ¿No es suficiente?
Y si son tan amantes de la libertad como dicen, entonces bajen todas las cartas y digan la verdad de esa pelea de perros entre burócratas de partido, capaces de sacarse los ojos, sobre todo porque cada día es más inminente que el principal sillón puede quedar vacío en cualquier momento.
24.7.06
EL GENOCIDIO NO TIENE RAZA

¿OTRA VEZ MEDIO ORIENTE? SIEMPRE MEDIO ORIENTE
No hace tanto tiempo, las palabras judío y oprimido se cruzaban con alguna adecuación. Era la época en que Albert Memmi y su categoría de colonizado gozaban de inusitado prestigio, en que Jean Paul Sartre promovía el diálogo entre la izquierda árabe y la israelí, en que la paz en Medio Oriente se vinculaba al avance de las fuerzas progresistas y revolucionarias del mundo entero. Entonces, resultaba exigible que el nacionalismo palestino aceptara el derecho a la existencia del Estado de Israel, y que el sionismo admitiera que el Estado Palestino formaba parte de la agenda del realismo político. En contra de los cálculos de muchos, ambas cosas casi sucedieron: Yasser Arafat, en nombre del pueblo palestino, y Itzjak Rabin, como representante del gobierno israelí, iniciaron las tratativas que debían desembocar en la autonomía nacional palestina ( Estado Nacional Independiente) y en la normalización de las relaciones del Estado de Israel con todos sus vecinos árabes.
La paz parecía ganar cuerpo y espacio, la reacción de ambos campos retrocedía, al menos, en la legitimidad de la batalla discursiva. Pero Rabin fue asesinado por un complot teológico - fascista, primero, y los responsables del crimen ganaron las elecciones nacionales, después. A tal punto la sociedad israelí giró a derecha, que el agente que apretó el gatillo es una suerte de héroe popular que recibe en la cárcel cientos de cartas semanales de aliento y respaldo. La autonomía palestina no solo no avanzó hasta concretar un estado independiente, sino que tras la muerte de Arafat la política oficial del gobierno israelí propone explícitamente destruir el pueblo palestino con el simple argumento de combatir y vencer terroristas. Es una acusación tradicional: la hicieron los nazis contra la resistencia francesa, la repitió la culta Francia contra el pueblo argelino, insistió e insiste el gobierno norteamericano en Vietnam, Afganistán, Irán; la esgrimió en múltiples oportunidades el gobierno israelí en los territorios ilegalmente ocupados.
La masacre actual excede todo lo conocido. No son los datos con su abrumadora evidencia los que horripilan, sino la repetición en medio del silencio cómplice del mundo llamado civilizado. Es preciso detenerla para que judío y masacrador no se vuelven sinónimos. Para que el carrousel de la muerte no añada gratuita barbarie sobre inenarrable dolor.
Los abajo firmantes exigimos la inmediata detención de los asesinatos militares, la apertura de negociaciones bajo control internacional para asegurar hoy mas que nunca el legitimo derecho de ambos pueblos a vivir en paz bajo sus respectivos gobiernos democráticamente determinados.
Es preciso que las fuerzas democráticas, populares y progresistas del mundo entero hagan saber que más tarde o más temprano los crímenes contra la humanidad no quedarán impunes, que la victoria militar sobre el pueblo palestino tiene un nombre inequívoco -genocidio- y que las masacres solo abren el curso de nuevas masacres. La única garantía para la seguridad de todos es la paz, las demás no solo son ilusorias, sino que han mostrado a lo largo de mas de medio siglo su sanguinolenta estela.
Adhieren:
León Rozitchner, filósofo, profesor universitario (UBA);
Elsa Drucaroff, Escritora y crítica literaria;
Alejandro Horowicz, ensayista, profesor universitario (UBA);
Juan Carlos Volnovich psicoanalista;
Enrique Carpintero psicoanalista;
Alfredo Grande. Psiquiatra;
Antonio Dal Masetto, escritor;
Ángela Pradelli, escritora;
Gigliola Zecchin (Canela), escritora y periodista cultural (Buenos Aires);
Jorge Accame escritor (Jujuy);
Elena Bossi (escritora Jujuy);
Jorge Ariel Madrazo, escritor;
Ramón Fanelli, escritor, psicoanalista;
Carlos Penelas, poeta;
(siguen las firmas)
Adhesiones:
dianacoblier@fundaciontehuelche.com.ar
Nota del Editor:
Tanto el TXT como esta parte del listado de las adhesiones llegaron vía cadena por la red y se las publicó tal cual.
21.7.06
NI PALOMAS MENSAJERAS NI SEÑALES DE HUMO

LLEGO Y DIJO
"Tengo menos de la décima parte de la edad de Matusalén, pero ahora con Internet tú puedes tener toda la información del mundo en tu casa. En la época de Matusalén no sé si había palomas mensajeras". [Primer ministro Fidel Castro a poco de su arribo a Córdoba, ayer, en una entrevista con la tevé venezolana.]
18.7.06
1936 - 18 de julio - 2006
A LA RUMBA, RUMBA BAM
Las fechas son para el olvido, pero fijan a los hombres en el tiempo.
Jorge Luis Borges
Hace 70 años, un general gallego al frente de tropas moras del norte de Africa, se alzaba contra el orden constitucional republicano y daba comienzo la Guerra Civil Española. Durante tres años el desangre y la saña sólo puede ser la concebible en una porfía entre hermanos y también viejas inquinas entre antiguas regiones, disparidades que aún están lejos de desaparecer, restaurada la monarquía a la muerte del tirano.
La República, en inferioridad de condiciones bajo todo punto de vista, tuvo que soportar dos frentes de batalla: el enemigo y las rencillas internas. Este último fue el más atroz. El coraje y los actos heroicos no alcanzaron.
La causa republicana, más que posiblemente, fue la última universalidad del modernismo. Bajo el auge y organización de los comunistas, jóvenes de todo el mundo, aunque no sólo de esta tienda política, sino también anarquistas, socialistas, trotzkistas y aun sin partido marcharon sin dudarlo a dar la vida por gentes y tierras que nunca habían visto, que no conocían ni llegarían a conocer. No importaba: allí había ideales que superaban –y superan- fronteras.
No resulta para nada exagerado decir que la causa republicana fue la de todos los hombres libres el mundo. Sin querer caer en lo manido de los lugares comunes o en la sensiblería de las famas, Antoine de Saint-Exupery, el autor de ese clásico universal sin edades que es El Principito, se batió como un león, nada más que con ingenio y coraje, con un biplano catarriento contra lo mejor de la aviación alemana. Ernest Heminghway, como corresponsal guerra y escritor, legó páginas inmortales a la literatura universal. Pero como en todo hecho emblemático, paradigmático, hubo uno que se alzó como un símbolo, atravesó tiempos, lenguas, géneros, partidismos, necedades del sectarismo de todo pelaje: el asesinato de Federico García Lorca, nacido el 5 de junio de 1898 en Fuente Vaqueros, Granada, y ultimado el 19 de agosto de 1936, luego de tres días de cautiverio, en Viznar, no muy lejos de la ciudad mencionada.
El académico irlandés Ian Gibson dedicó varios años de su vida a reconstruir fundamentalmente el asesinato. Incluso con el generalísimo sobreviviendo al borde de lo inexplicable la larga agonía con que se dio el gusto de despedirse después de tiranizar a toda la península durante más de cuatro décadas, alcanzó a sacar una edición de su trabajo donde el único error estaba en el lugar que le habían marcado los gitanos que había sido la ejecución y donde las gentes de todos lados concurría a dejar una flor. Muerto el tirano, lo llevaron al verdadero, distante no muchos metros, donde primero a él y otros pocos le habían hecho cavar su propia fosa cuadrangular, arrodillar en el borde y arrebatarles la vida de un tiro en la nuca.
A los latinoamericanos, particularmente a los argentinos, semejante asesinato cometido con un ser humano, a una cultura y a una lengua madre que no es común, nos toca mucho más de cerca. El método empleado para llevarse de una casa de Granada, donde estaba escondido en la casa de un poeta amigo falangista, va a ser calcado del que usarán los militares del Proceso para las famosas chupadas del Capitán Capucha y las mentadas Zonas Blancas.
Quien le va a dar la clave todo, con fotográfica memoria infantil y agudizado el recuerdo por la oscura conciencia de estar viendo lo prohibido, va a ser un hombre maduro que era apenas un niño encerrado la penumbra del living por el tórrido verano y a través de las rendijas de las celosías ve lo suficiente del tipo de operativo, la cara del hombre que se llevaban, su vestimenta y demás.
Fue hace 70 años. El Beta Test de lo que se venía. Los bandos claramente alineados en rojos y negros. El cancionero de entonces todavía se canta en los piquetes y ollas populares del Gran Buenos Aires. Hubo muchos errores y crímenes atroces. El asesinato del hijo adolescente del general Moscardó, a cargo de dinamiteros asturianos, porque el padre no quiso ceder a la exorsión de rendir la plaza, el Alcázar de Toledo, a cambio de esa vida, fue simplemente de una crueldad innecesaria, atroz, y lo de ese militar falangista, por encima de la causa absolutamente injusta e inhumana que defendía, la conducta de un valiente. No tapa ni equipara el bombardeo a Guernica, la capital cultural e histórica vasca, a cargo de la Legión Cóndor bajo el mando del teniente coronel Wolfram von Richthofen, estaba formado por cuarenta y dos aviones Heinkel He 111, Dornier, Junkers y Messerschmitt. No se pueden confundir la libertad con el aire libre.
Las Brigadas Internacionales a las que les cantara Pablo Neruda fueron el otro símbolo. Se lanzaron a morir al primer grito de la llamada, sin preguntar ni importarles nada, porque la causa de los trabajadores y la justicia social estaba por encima de todo. Los hicieron rendir y literalmente los echaron, después de usarlo, en nombre de las famosas razones de Estado que dicen encarnar siempre con lucidez y justeza los dirigentes cuando la historia indica que la mayoría de las veces embocan sólo de chiripa y cuando se equivocan, queda una carnicería de la que no se hacen cargo.
Fue hace 70 años. Y esta abstracta, arbitraria efeméride de las décadas, encuentra a la fecha con Medio Oriente otra vez en llamas y humaredas, el diálogo de sordos, la puja desigual, los civiles como el gran blanco y las nuevas diásporas para nuevos parias en una globalización de parias.
Fue hace 70 años. Mi padre había sido literalmente expulsado, extraditado de su Trenque Lauquén natal, por trabajar en una cooperativa agraria y fieles al ideario del Partido Socialista al que se habían afiliado, con otros veinteañeros iban a avisarle a los chacareros que les estaban haciendo la cama para comprarles las cosechas por monedas y despojarlos de los campitos. Lo delató uno de los sindicados como víctima que quizá fue premiado exceptuándolo del despojo colectivo. Sin ser fumador, en aquellos años, terminada su jornada de trabajo en un Buenos Aires al que nunca aceptó ni se adaptó, con otros recogían las estrujadas marquillas de los cigarrillos tiradas al suelo, les sacaban el envoltorio interior con estaño laminado que los protegía de la humedad, y hacían grandes bolas para entregarlos en los locales donde fundían el metal y mandaban los lingotes para proveer de munición a los milicianos. Es también a su memoria este recordatorio porque la causa que estuvo puesta en juego en la Guerra Civil Española está lejos de haber sido superada. Todo lo contrario. [AR]
16.7.06
NOS QUEDAMOS MAS TRANQUILOS
ES NADA MAS QUE UN TANO BRUTO
En la tenida mediática que se mantiene, reemplazando a la realidad que ha dejado de existir, el férreo marcador azurro Marco Materazzi negó terminantemente que cuando Zizou Zidane, después del camiseteo, le ofreció cambiársela cuando terminara el partido, él le haya respondido prefiero hacer la cambiadita con tu mujer y menos que menos, quítamos por Dios estas pajas, haberle dicho terrorista. Con un gesto muy típico del caldo de cultivo del que proviene, sobre todo en materia de fútbol serio y al mejor postor, aseguró que nunca le pudo haber dicho terrorista islámico porque es un muchacho de tan escasa formación, de tan poca cultura, que no sabe qué catzo e questa cosa di terrorismo, islam e tutto questo.
Por favor, a nuestra masa increíble de creyentes que nos siguen día a día, le rogamos enviar la inevitable lágrima que han derramado luego de estas sinceras y sentidas confesiones por attach. No vayan a mandarse la gran cabronada de meternos algún virus o un troyano adentro del agüita salobre, eh...
Más abajo hay un poquito más sobre el incidente que ha marcado un hito en el fútbol, amén de todas estas payasadas, como la versión que se corre de un reconciliación televisiva entre ambos y la oferta hipermillonaria de los Redbulls yanquis para que Zizou siga jugando.
14.7.06
¡FIGLIOS DI PUTANA!
"SI A ZIZOU LO TIRAN AL BOMBO,/ VA A HABER QUILOMBO,/ VA A HABER QUILOMBO"
ALBERT CAMUS
Premio Nobel de Literatura 1952,
nacido en Argelia y arquero en un equipo francés de segunda categoría.
CUANDO FALTABAN APENAS diez minutos del complementario y que los finalistas fueran al suerte/verdad de los penales, remedo si los hay de los fusilamientos, en un Mundial 2006 tan tedioso como medroso, de arbitrajes tan horripilantes que un soplapitos le metió tres amarillas a un mismo jugador y lo echó dos veces, esto es, una goma con la que colaboró hasta la impecable eficacia organizativa de los dueños de casa y que salvo algunos rounds de menor cuantía, hasta los barrabravas se portaron bien y la canas resultaron solamente estresados para que los borrachos mearan en las plantas correspondientes de paseos y plazas, no en los caminitos por donde pasaba la gente; faltaban nada más que diez minutos en todos los relojes cuando en un jugada más en el área italiana donde el muerderivales Marco Materazzi aplicó el nuevo método para embellecer el juego y realzar la calidad de los productos de los mayores sponsors, como es el camiseteo, en un claro penal de los 140 que se cometen en todo el orbe con cada pelota bombeada sobre las áreas, el franco-argelino Zinedine Zidane, (a) Zizou, un exquisito de los que siempre hay pocos por décadas que por segunda vez se iba a quedar con el Balón de Oro, le dijo a su empecinada marca pesonal que si quería la indumentaria que esperara que terminara el partido, la intercambiaban y listo.
Ahí habrían salido a relucir las socorridas, para la prensa obediente y la Opinión Pública babieca, en este caso en la lengua del Dante, alusiones supuestamente conocidas liviandades morales de la señora Malika Zidane, en esos momentos internada en un hospital marsellés, como también la de Lila Zidane, la menor de los cuatro hermanos que forman el grupo del famoso jugador, todo siempre dentro de los usos y costumbres, tanto que Zizou habría respondido que también tenía algo oído con respecto a la misma parentela del tano, como que a la hermana mayor le decían influenza porque la había tenido todo el barrio, el diálogo de alto vuelo mientras iban trotando para la mitad de la cancha, adelantándose considerablemente el rapado que jugaba sus últimos minutos como profesional porque se retiraba del fútbol.
Todo siempre dentro de la más apestosas de las normalidades, casi un partido Solteros contra Casados.
De pronto fue lo insólito, lo inédito, lo que todo el mundo vio y hubo que creerlo porque el sentido de la vista es el más confiable. Giro brusco de Zidane que en lo encara al azurri y sin más, con un perfecto frentazo en el plexo, ideal para clavar la pelota tirada por un centro como con la mano, lo acostó en el césped cuan largo era. Inexorable tarjeta roja del quilmeño Horacio Elizondo luego de consultar con el hispánico cuarto árbitro Luis Medina Catalejo porque él había estado de espalda al incidente por ir siguiendo la jugada. El informe original del línea argentino García fue lapidario: "Echalo tranquilo", dicen los bien informados de siempre que le dijo. Lo había visto todo el estadio y buena parte del mundo, para mejor encima ahora está el ojo implacable de los videos. La categoría de drama filosófico a nivel de pensamiento que tiene el fútbol, como dice el cientista social francés Christian Bromberger, que eterniza disputas y polémicas sobre hechos reales acaecidos y percibidos desde diferentes ángulos y pasiones, reavivó trayendo a colación el invento de penal con que Italia ganó un partido y le permitió llegar a la final gracias a la generosidad del galaico, asoció al primer argentino que dirigía una final a una conspiración mundial contra Le Blue y de las butacas peninsulares redoblaron el fraternal cantito de índole histórica, cultísima, como no se podía esperar otra cosa del Primer Mundo:
Napoleón, Napoleón
era maricón...
El martes 11, cuando todavía era un misterio y un ida y vuelta de dimes y diretes de qué había pasado para que un hombre literalmente se suicidara en materia deportiva y profesional, un complejo ferroviario de Bombay era sacudido por otra seguidilla de bombas y de movida merodeaba los dos centenares la cantidad de víctimas fatales, cuando en una entrevista concedido al Canal Plus de París el hasta entonces niño mimado, exquisito del fútbol, convertido en divisor de aguas de los que justificaban o aborrecían la agresión física cometida, respondía con un lacónico ”Ouí” a la pregunta para nada pregunta si lo que le había dicho el defensor contrario Marco Materazzi era “todos saben que sos un terrorista hijo de puta.”
No es la única versión. Primero porque de tomarla totalmente como cierta a la injuria ya no la cree nadie y Zidane habló desde el primer momento, a media lengua, del honor familiar y que le habían incluido a la hermana. El concepto de honor familiar también fue esgrimido por la hospitalizada mamá Zidane, al parecer no demasiado preocupada que le pusieran en duda su honestidad como otra cosa, a punto tal que según el revuelve mierda londinense The Daily News asegura que la buena señora aconsejó la castración sin más del noble deportista peninsular. Si pensara así de todos los que a su hijo, durante la carrera futbolística que ha acabado de esta manera poco acorde a su jerarquía como atleta, le dijeron que ella era puta, una muy gruesa cantidad de los jugadores que están en el Viejo Continente, no todos nacidos allí, tendrian que haber sido capados hace rato.
Otra versión asegura que la frase exacta fue: "Todos saben que tu hermana es una terrorista hija de puta" o una "puta terrorista", y acá tampoco el orden de los factores altera el producto. Un tercera, más tétrica y al menos por ahora sin asideros por la afirmación, da cuenta de lo siguiente: "Todo el mundo sabe que a la hija de puta de tu hermana la mataron por terrorista."
Sea cual fuera el elemento nuevo, desbordante, que opera de gatillo, no es la vieja y desgastada injuria, que ya no irrita a casi nadie, por más primate que sea, fue echar salmuera sobre una herida que encima está públicamente abierta. La Guerra Santa que se está disputando, anticipada por Alvin Toffler en El cambio de poder (1989), acaba de hacer su ingreso formal al fútbol, según el antropólogo paulista Roberto DaMatta, la arena más apropiada que tiene el hombre contemporáneo para representar su drama cotidiano. No podía ser de otra manera. El obviamente derechista Roberto Calderoli, que supo ser funcionario del gobierno de Silvio Berlusconi, todo poderoso multimediático y dueño del Milan, que sostiene a la barra de la Fossa di Leoni, puso lo que faltaba: “Francia sacrificó su identidad con un equipo compuesto por negros, islamitas y comunistas”, sentenció con toda la ampulosidad de la que son históricamente capaces los itálicos. No hay que desesperar ni empezar a rasgarse inútilmente las vestiduras: en el repaso del inventario se tragó a un sudaca argentino y lo de algún judío ya vendrá, no nos pongamos ansiosos, hay más copas UEFAs y Mundiales, como coronar todo con algún tísico proveniente de Asia u Oceanía.
Acá lo que importa, lo desequilibrante y detonante, es lo de islámico=terrorismo, ya instalado para siempre en el inconciente colectivo, como también no se debe perder de vista el hecho que el partido real terminó con un empate, algo que para el sociólogo francés del deporte Bernard Jeu es inconcebible porque esta variante de porfiada puja no lo admite. Tiene que haber un vencedor y para el vencido, la muerte. Simbólica y todo lo que se quiera, pero la muerte al fin y al cabo. Como tampoco datos de la realidad que el ahora meneado incidente, con jueguitos multimedia en la red y canciones que ya son hit en Francia, acaeció en la Berlín que hasta hace poco tenía un muro que fue derrumbado y que a muchos se les cayó encima, como resulta evidente en el caso de Calderoli y Materazzi, a todas luces sepultados bajo los escombros, en una Italia satirizada sin piedad en Gente di Roma, del comunista Ettore Scola, con la reacciones del romano medio frente a la invasión negra que están sufriendo, y bajarse del avión con el trofeo y poco menos que todos ir en cana, casi medio plantel en la picota por ir a menos siempre y cuando primo il soldi, cuatro de los clubes más tradicionales a la segunda división, otro porque es el Milan se queda pero arranca con 15 puntos menos, sanciones de dos años para dirigentes y árbitros por la organización mafiosa para dibujar el totocalcio y hacer algunos euros extras. La definición por penales le pone una apenas una pátina futbolera a la ascética y fría revoleada de moneda. Porque en el fondo es lo mismo. La superioridad deseada (Ernesto Escobar Bavio) que pone en juego el fútbol desde hace más de un siglo no quedó dirimida en el resultado oficial de las planillas, pero quedó abierto un rumbo cuando faltaban diez minutos para el tiempo reglamentario que no lo van a poder calafatear ya nunca más..
Resumiendo muy esquemáticamente el escenario: dos ex potencias coloniales disputando la final de un Mundial de fútbol con sede en el punto de partida de dos guerras en el siglo pasado y en la segunda la puesta en práctica de genocidios masivos y un ser humano, un individuo excepcional por sus dotes de la práctica de un deporte que es el paradigma mismo del capitalismo y de la larga marcha tras la gran ilusión de alcanzar el paraíso, hijo de extraditados colonizados, con toda su pesada carga cultural como simple individuo de carne y hueso, porque él mismo, al ser hijo de la segregación, sin quererlo reencarna a un muy ilustre antepasado y compatriota como Albert Camus, autor de El Extranjero y El Mito de Sísifo, para colmo jugador de fútbol de segunda, y puso culo para arriba todo en un segundo, como es justamente característica esencial del fútbol y uno de los motivos de su fascinante atracción. "Yo me voy porque usted tiene razón", contó el árbitro Horacio Elizondo que le dijo Zizou con todo respeto, "pero también habría que saber por qué pasó." ¿A dos semanas de haber cumplido 34 años, nacido y criado en La Castellane, barriada con más selecta prosapia de Marsella, con dos décadas de fútbol y casi sin pelo, podía abrigar la pendejada de querer conmover a un árbitro diciéndole señor, señor, el tano me dijo hijo de puta y que mi hermana es un yiro? La coherencia entre la actitud y los dichos de Zizou tienen la misma magia, belleza y armonía que cuando juega al fútbol y a la pelota jamás le pega, sino que la acaricia, como han hecho, hacen y harán los grandes, los elegidos.
La final Francia-Italia dejó de existir. Lo único trascendente es lo excepcional: el formidable, impecable bochazo in péctore para despatarrar a un contrario y sin aparente motivo o trivialidades para entretener a la plebe con la pregonada santa castidad de toda madre que se precie de tal.
Sin aparente motivo, se insiste, en lo inmediato anterior. Porque apenas segundos antes los había habido de sobra, para colmo con siglos de historia encima, y no eran más que resultado que lo que se venía acumulando como sedimento en las últimas décadas en una Europa remecida por todos lados.









