5.10.10

CUANDO LE REALIDAD ENTRO A LA ROSADA

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Con cierta ligereza todos creyeron, el 2 de agosto del 2006, que era una huera ceremonia protocolar más. Como nos habíamos quedado otra vez sin la copa y Angel Elizondo se había consagrado como el mejor árbitro del mundo, allá vamos, las fotos para el jetoneo de práctica son con él y ya se tiene algo más para el relleno mediático. Pero alguien se olvidó de avisar que el silbato de un referí es el ingreso la realidad, sobre todo en sus manifestaciones del espacio sagrado de la cancha y el tiempo hechicero de la competencia, según ya han consagrado hace mucho clásicos de las ciencias sociales y literarios. Entre las monerías en alguien no muy acostumbrado a las monerías, sobre todo que ya se llevaba cabeceadas varias cámaras fotográficas, el entonces presidente de la Nación no tuvo mejor idea que sacarle tarjeta roja a la prensa. Lo que empezó a venirse abajo, sin importar el vientito de cola que desde el 2003 le había permitido sacar al país del pantano, recomponer en parte el alarmante índice de desocupación y trepar hasta casi el 80% de la imagen positiva, cuesta creerlo aun constatándolo varias veces en los archivos. Fue como morder la banquina e ir a parar entre los cardos. La 125 fue lo más cariñoso. No ganó una elección ni en una subcomisión de bochas en un club de Río Gallegos. Encima al enigmático Antonini Wilson se le da por ir al baño y quedar solo y último con una valijita donde llevaba 800 mil dólares fresquitos y en pulcros fajos.
Esto es apenas parte. El resto, sin beneficio de inventario, acompañado por el respectivo marco sociocultural de la historia de los arbitrajes, forma parte del trabajo. La ligereza con que se toma al fútbol lleva a creer que es sólo materia de periodistas deportivos y se olvidan que justamente merced a la actual administración se convirtieron en un ente paraoficial destinado a formar dirigentes sociales para paliar la exclusión. Sin contar Fútbol para Todos, por cierto. Los que cuentan con móviles que permiten la lectura de TXTs a la versión completa, gratuita, la pueden bajar también de www.wattpad.com.